miércoles, 30 de abril de 2008

Borrador de la infancia y dos "viejos" escritos

Regresar a ese momento cada vez más distante que es la infancia. Inocencia inalterable que el poeta escudriña, convoca y remedia entre palabras. Un mensaje en el buzón "Espero recordemos que la infancia no se limita a nuestra edades..., si en cada corazón persiste bondad y gracia..., o al menos eso creo".El evo de Heráclito "que juega y desplaza los dados y es dueño del reino", es ese niño azaroso que nos ríe adentro. Mar en el oleaje del asombro; que no muere al menos que dejemos de sentirlo.

Alguna vez abría una caja y de ella sacaba pequeñas piezas. Las verdes eran las paredes, las rojas el tejado, y las conexiones de madera unían cada parte de la casa. Lo mismo ocurría con el tren de piezas de armar, con el teatrino y los personajes miniatura que Alina traía de Alemania; y que hacía vivir con sumo placer. El lego y los imanes..., objetos sin anima, vivificados entre carcajadas..., darles forma.

Así abría los libros de pestañas que escondían las historias.
Así escuchaba los relatos contados de memoria.
Así disolvía las imagenes como la espuma se disuelve una y mil veces en la arena.
Así doblaba cuatro veces una hoja o más, hasta hacerla flotar.
Así todo abrazo era inmemorial...

Aeolus:

¿Seguro sabes de los papalotes: aves de papel cuyo colorido es celado por las gaviotas?

En todo esto y lo que perdura está la poesía, la irremediable poesía del latido. En el doble canto de "la virgen de la cueva y el jardín de matatena", y el de la lluvia creando una obra puntillista, en pincel sonoro, cuyo lienzo es la mar. En la abuela que va por su nieta a las seis de la mañana, la levanta de su hamaca, la lleva ante su madre, para que ella le diga... -Es muy temprano, déjala dormir un rato más, está de vacaciones-. Primer recuerdo mudo en la mente, con la voz en off de mamá que recuerda las palabras exactas a la descripción evocada. Si acaso estos recuerdos surgen con la misma vibración al interior, entonces la palabra no se ensordece; si el recuerdo se obnubila, no dice nada, ¿mejor es silenciarlo y callar esas horas marginales? Pero aquel que cierre los ojos y recuerde un momento, uno sólo en el que su infancia quedara iluminada irremediablemente, esa sola imagen le será grácil para siempre.

Juego de azar

Un niño que mirara al cielo por capricho y con insistencia, quedaría iniciado para toda la vida. Es bien sencillo el medio de hacerse extraordinario y poderoso, pero tiene que ser completamente casual. Es incorregible el no haber mirado al cielo y las nubes de niños...como atento a un juego de azar del que dependerá su suerte...una alternativa dichosa o trágica e inmodificable.

Ramón Gómez de la Serna, Ruskin el apasionado

sigo la línea horizontal que da la vuelta curva......horizontes sigo en el cielo
la guerra entre dragones estrato y cirro.....la sublimación de los unos en los otros
la historia del cometa constelación.....cuando calleron estrellas en lluvia y creí
cumplido mi deseo.....busqué a Casiopea por esperar un millón de años
quería que me enseñara a esperar.....pero en vano
las coordenadas no son del tiempo.....sólo trazos
recorro mis viejas libretas.....desde niña planeaba papalotes
colores al viento.....recuerdo de un filme francés
Le sex des etoiles.....cuando en secreto las hice mías
que daría yo por entenderlas.....sedentaria lengua sabor que habla
asexuadas.....relato del triunfo con las horas
pasada ya la tregua.....aprendo a traducir letras de un astrolabio
en mi sueño lo que vuela hebro.....erizado un relámpago quita luz al miedo
se hace figura en la mar.....guia los ojos
no volvemos el alma infante.....tenemos la rutina el que dirán
vergüenza tenemos.....olvidado el sentimiento recogemos monedas
no te ocurra la carcajada.....silencio mide los actos
recupero las palabras.....reciente tinta aparecen
las vocales cuerdas cimbran.....afinan una voz más grave
segunda persona es la misma.....transcribo caligrafía que azul fuese
y sigue.....tú has dejado de hilvanar estrellas perdido el cielo haz

Cuando niños gritábamos -Mira-,
cuando una parvada inundaba los cielos
y formaba figuras en el aire al impulso del vuelo
veíamos en las nubes barcos de vapor,
dragones, ciudades,
al caer la noche esperábamos ansiosos
ser almirantes de las estrellas.

Pasa el tiempo
llega el olvido
muchos olvidan

Yo sigo admirando las figuras
que forman los pájaros en su vuelo
sigo encontrando castillos en las nubes
y en las noches aún espero ser
almirante de las estrellas.

sábado, 26 de abril de 2008

Borrador de la lluvia vertical

Han pasado muchos días antes de llegar aquí. Un amontonamiento de ayeres toca, lo auyento. Escribo sobre ese paraje escrito en el día sin nombre entre un sabado y un domingo u hoy, que ya es domingo, entre éste y un lunes. Llamamos a los días por una tradición antiquísima; ese tiempo es otro factor social, ya lo han dicho al cansancio varios que investigan el punto. Hace una madrugada hablábamos los del Turno 1440 sobre los blogs y si son o no son un género. Discutíamos si así como hay quienes suben a un blog textos literarios escritos en papel, no hay (A mi jefe de computo le consta) quienes saquen fragmentos de novelas, o premisas de poemas o cuentos, entre las líneas divagantes de un blog. Ambas cosas se pueden y ambas ocurren en distintos procesos. El acto de escritura trasladado, da marco a lo que se teclea en un espacio de este tipo. Lo que se puede sacar de allí me parece que es un aliento. Aquello que surja después de imprimir la lluvia depende de que, quien la imprima, la sienta y haga sentir "lluvia", y esto lo retomo de una línea muy conocida, de la cual no recuerdo el autor: "No hables de la lluvia, has llover". La red cuela el vertical manantial de la gota. Vuelvo al Vaso, lo coloco pleno de agua. Los ecos empiezan su recorrido y son al ser y no le son. Finalmente un blog es una parte del extenso mapa de conexiones tantas veces fantásticas, y de allí fantasiosas. Ese lugar del mapa de lluvias nos acerca a la vivencia de quien escribe por saberse, en algún nexo, reconocido. O quizá no... Lo dejo a las horas que no conozco.