martes, 17 de agosto de 2010

Tele-patia

Mejor la obsesión de lo mismo que la seducción de lo otro.
Jean Baudrillard/ De la seducción

Hasta qué punto puede volverme loco. No encuentro motivos, razones para escaparme de su recuerdo. La siento tan imposible, tan ligera, que su ligereza me fascina pero a la vez me resulta inabarcable y… Él, no sé qué siente, me molesta, me aturde, me encanta. No, no puede molestarme lo que me encanta pero entonces... Ella, se me escurre en el pensamiento. Tan sólo dibujar su cuerpo siento un escalofrío que me congela, sí, ella me congela. Qué hacer, qué hacer para ser cálida, para que él se sienta acogido ante mi presencia. Y si un día lo besara, sí, eso. Sus besos, imagino sus besos tocando mi piel, puedo sentirla recargada en mi pecho, escuchar su risa juguetona. Soy tan mal jugador que despierto siempre. El juego, eso es, debo encontrar la estrategia precisa. En la seducción ellos siempre dominan pero él no logra dominarme entonces, me queda a mí inventar el juego y luego involucrarlo, fingir que me domina aunque… Ella a la distancia, tan cercana pero tan distante. A veces creo que así pretende tener el control ¿Será consciente de esta batalla? Qué hacer, una cena, maquillarme, ponerme un vestido, velas. O no, mejor lo invito a ver una película, muy obvio, o a un museo, sí, ¿qué podría sospecharse de la invitación a un museo? Sus gustos, que le gustará a ella. A veces creo que lo sé pero, no, no, me desespero… Esta presión en el pecho, la que no aligeran los latidos ¿Y si él no fuera lo que imagino, y si él me rechazara? El miedo, esa es la mayor clave del rechazo ¿Notará ella mi aflicción de verla sin tocarla? La deseo, quiero morderla ahora, suave, quiero que mis manos dejen de tocar mi cuerpo desesperadamente creyéndolo otro. No, el placer en uno mismo es una mentira, un artificio para la ansiedad del tacto. Basta de hedonismos. Y si le llamo. De menos escuchar su voz me hará parar en esto. Toma ese teléfono, marca su número y lo demás saldrá en el camino. Notará el temblor de mi voz. No pienses que decir. Marca. Marca.

Suena ocupado.

martes, 3 de agosto de 2010

Paraje sin nombre (A dos años)

René Magritte. Pies




Pies que escriben en el tiempo
andanzas por las ciudades
ritmo del viaje en los pasos
acertijos de la historia
juego el de contar soñando
escaleras a otros sitios
signos de lo imaginado