lunes, 15 de septiembre de 2014

El relojero

Le dimos vida al Tiempo,
lo desciframos con el sol
 o la arena,
 le diseñamos una caja,
una compleja maquinaria;
 lo guardamos en ella,
le nombramos reloj.

 Ha vivido en las paredes,
 en casas de madera donde habitan pájaros
 que cada hora cantan: cucú, cucú, cucú, cucú.
 Ha vivido en torres, apurando a los trenes,
 y en las iglesias.

No fue suficiente:
lo hicimos de bolsillo,
finalmente de pulso;
también una joya
con incrustaciones de cristal,
piedra o brillantes.

Algunos de ellos dan tres zonas horarias.
Por si fuera poco, en los celulares,
 allí está de nuevo la hora
como un fetiche del hombre o,
valga decirlo,
su necesidad más próxima.

El Tiempo nos define:
define la agenda,
define las citas,
el trabajo, el descanso.

Se salta a Meridiano
y pasadas doce horas
el Tiempo cambió,
Meridiano no.

Puede ser un aliado
o el peor enemigo.

El hombre inventó al Tiempo
para darse sentido
y Dios dijo entonces:
"Lo he creado a él
 que él haga lo que falta
 y si no lo hará el Tiempo"

El relojero despertó y vio que era tarde
ajustó las piezas del reloj que fabricaba,
le colocó su extensible y levantó la vista;
todos sus relojes le indicaban su retraso.

Se vistió
y corrió detrás del día
para darle manecillas
a los hombres.



Revelación del relojero. Remedios Varo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Druk



El río se enmascara,
el agua gira,
toma forma,
las piedras rugen,
los ojos del dragón me observan;
en ellos bailo,
en su espejo cobro forma.

Me reflejo en la esfera del mundo
que luego desliza
convertida en gota.
Me disuelvo; parte del torrente.

El viento amaina.
Mi reflejo corre con el dragón
en su danza de sombras.

Toco las ondas con mi mano,
se vuelven insondables a mis dedos;
los llevo a mi rostro,
siento el líquido recorrer mis mejillas
humedeciendo mis ojos.

El dragón me hereda sus lágrimas dulces
para purificarme la mirada,
los recuerdos, las emociones...

Los dedos descienden hasta el cuello,
una gota se cuela por el pecho,
se absorbe en el corazón;
escucho el pulso de los latidos,
se distienden, danzando

Voy tras del río y su máscara.
Mi corazón exhala fuego,
el dragón lluvia.

La fragilidad del agua toca
la flama apacible;
el corazón frena sus pasos.

Asomo mi rostro al agua
y el reflejo de mi mano
acaricia la mejilla real;
me estremezco.

El río me coloca la máscara;
desde sus ojos observo las vivencias del dragón;
los rostros que se han reflejado en su esfera ocular
hasta llegar al mío.

Me quito la máscara
y la devuelvo al río.
Las piedras cambian de sonido.
El río es el transcurso de las vivencias
que desembocan al mar de la memoria.

El río sigue su curso,
insondable como el dragón y el tiempo
llevándose el reflejo,
que apenas ayer
era sólo mío.

lunes, 28 de marzo de 2011

Escrito en un tronco-banca, bajo un árbol del camino Godot, del bosque "Domenial de Compiégne".

Estoy sentada en un viejo tronco caído que para algún astuto sirve de banca,
o para leer antiguas historias sobre amores de años de Troya.
Esa realidad me toca y yo la toco, sí, pero ella está segura y yo,
sólo dejo al canto de los pájaros dar claridad a mi presencia.

El sol me dibuja el rostro,
su lápiz de luz
me hace camuflaje del bosque.

Viernes 25 de marzo del 2011. Camino Godot del bosque Domenial de Compiégne.

Escrito en una banca a orillas del río Oise, al atardecer, con rotulador azul

Un pato cruza el río.
Los árboles asoman sus hojas: La primavera.
Los aviones dejan su estela en el cielo.
En las nubes quedan guardados los destinos.
El río da otro nombre a la ciudad,
el río da otro rostro a la ciudad.

El sol es otra estela,
otro destino.
Los árboles, de nuevo,
¡ah!, asoman sus hojas,
refractan su cabellera
en el agua y el agua es una ciudad
de árboles, reflejada.

El río es la sonrisa de esta ciudad,
la cauda de esta ciudad.
El río es el caudal que cada estación
se sueña igual.

Sin embargo, en estas estaciones,
el río quedó atrapado en un recuerdo,
escrito con rotulador azul,
en una libreta maya,
donde ahora nada un pato,
cantan pájaros,
el sol se oculta y,
atardece.

Otro día abriré los ojos
y no estará el río,
ni el río podrá verme.

Él quizá no sepa que estuve en su orilla
que escribí su nombre: Oise,
en una libreta
y que en ella guardé todos los árboles
que se miran en su orilla,
la ciudad,
las ondas de agua que algún pez traza,
en el fondo.

24 de marzo del 2011, Compiégne, Francia.

Un poema, si lo es acaso, escrito en el tren a Strasbourg el 26 de febrero del 2011

El tiempo es el sucesor del hombre,
hereda el cúmulo de sus sueños y pesadillas,
el polvo de su historia que elabora señales
como el humo.

Acaso cronómetro o calenda,
secuencia de los días,
o un dios que mueve las manecillas.

Ni la ciencia cierta conoce el paradero del tiempo.

Aún así, tiempo y hombre caminan juntos,
salvo cuando el hombre sueña;
allí, el tiempo se detiene, lo observa
y curioso colecciona,
los fragmentos de sus sueños.

Notas de invierno en un tren a Namur, el 24 de diciembre

La nieve es la soledad de los árboles sin sus hojas.
La nieve consuela la falta del follaje.

La nieve es luz blanca de invierno

Cuando viajas en tren,
descubres estaciones desconocidas a sitios desconocidos;
y descubres, también, las estaciones del tiempo de la Tierra,
disolviéndose en la ventana.

Desde el tren,
las ciudades del hombre se confunden
con los paisajes de la naturaleza.

Hay un reflejo de mi rostro en la ventana del tren
que observa y curiosea mi asombro ante el paisaje.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Seducción profesional

Alguna vez platicaba que la seducción se inmiscuye en nuestras vidas dentro de lo más cotidiano.

Recuerdo cuando escribía mi tesis, es más; antes de eso, cuando me preguntaban qué tipo de investigación efectuaría para titularme y yo comentaba: algo relacionado con la poesía. Me gustaría trabajar el poemario de alguna mujer, pero no se cuál.

Acto seguido era pregunta obligada ¿Trabajarás problemas de género y marginalidad?

Respondía que era justamente eso lo que no quería hacer . La poesía es de la persona, del individuo, sí de hombres y mujeres pero, más allá de esas divisiones, humana.

Pasado un tiempo, escogí el libro Un lugar ajeno de Tedi López Mills y descubrí cuán seductor podía ser el espacio poético. Quise proponer una lectura para ese lugar ajeno, sólo eso. Más adelante descubrí que todo el tiempo estamos haciendo lecturas del otro, de los otros y reconocí que ese había sido mi objetivo en la tesis, quizá lo más orgánico de la carrera de Letras, proponer una lectura de un poemario, a partir de su representación como espacio, como tiempo.

Lo que me seducía entonces de la poesía, era su posibilidad de lecturas, no su análisis estructuralista. Es un error pensar en un libro como un experimento fijo. No se puede poner a prueba literariamente una única forma del decir o el escribir, por eso la teoría humanista es un juego constante de destreza seductora; tienes que seducir a tu lector, a tu sínodo, tu asesor, con la propuesta que defiendes, con la lectura que haces del mundo.

Eso fue para mí titularme de la licenciatura en Letras Hispánicas, un juego de seducción de la palabra, en la que no había otra cosa que retroalimentación entre cada uno de los participantes.

Ahora recuerdo a un personaje de esta ciudad capitalina llamado Oliver que dejó a la música seducir su proyecto de tesis de Arquitectura, o a Mariana que dejó a las patinetas entrar en una tesis de Comunicación; a Cesar, que se enfrentó a la crítica filosófica tras invitar a un doctor de Estética a leer su tesis sobre la poética como verdad; a Lidia, que hizo llorar a una sinodal en su examen, al desdecir del amor en Borges; a Ricardo argumentando sobre Paz y Celán, sobre tener el decir poético en la frente o en la boca. Recuerdo también a Dellamary defendiendo apasionadamente las clases de estadística lingüística y a mi primo Enrique hablando de Agaves y mezcal en su examen de maestría en Biología.

Ante todo esto me pregunto si alguien puede resistirse a inmiscuir en su vida profesional aquello que le seduce. Me lo decía Jorge; hay que buscar el equilibrio entre lo que amamos y el objeto material que nos hace mantenernos día a día. Luego pasa, que lo material nos jala, nos vuelve abominables, nos vuelve seres dentro de nosotros mismos, para nosotros mismos y entonces aparece el otro rostro de la seducción. Los niños de la calle a los que seduce un adulto para que trabajen a su servicio. Les prometen dinero, les prometen sacarlos adelante y ellos viven en este tráfico de promesas. Así también nos prometemos a nosotros mismos, nos ponemos fechas para finalizar algo, nos abstraemos o nos autodestruímos en lo que nos orgullece el ego, sin darnos cuenta o dándonos cuenta pero valiéndonos lo que diga el mundo…

Nos seducen los anuncios de aparatos que te prometen cambiar la figura, la telenovela donde el personaje protagónico se casa por venganza. Nos tratan de seducir los anuncios del buen gobierno y la prosperidad.

La seducción siempre será un arma de dos filos. Un tráfico de expectativas, de sueños, de posibilidades.

Lo mejor sería amar y ganar siempre en lo que hacemos. Entonces volvemos al juego de destreza, que va más allá de cualquier profesión: humanista o técnica. La profesión se vuelve seducción. La seducción se vuelve convencimiento y vocación.

El humano y sus relaciones se cumplen diariamente en un círculo de atracción.

Ahora pregúntate ¿Qué tipo de seducción practicas? ¿Por quién o qué te dejas seducir? ¿Qué te da miedo que te seduzca? Y descubrirás detrás de estas preguntas, la seducción de lo humano, que se empeña por darle a su identidad un nombre, un ser.

lunes, 6 de septiembre de 2010

La brevedad en el pecho


"Il existe depuis trés long temps une inmense secte d'imbeciles
qui opposent sensualité et intelligence"
Amelie Nothomb
"Existe desde hace mucho tiempo una inmensa secta de imbéciles
que oponen sensualidad e inteligencia"
La traducción es mía


Quizá la mejor forma de hablar de seducción sea no hablar de ella, sobre todo si al hablarla recaemos en comentarios tales como: “la seducción sólo es sexual…”

Ella, está en todas partes; en la tableta de chocolate que come el niño y en la ambición política.

Alguna vez una de mis hermanas me dijo que el hombre que quiere intimar contigo, te lleva a esa situación sin redundar en palabras. Así, en esta misma precisión, es que se tiene la brevedad en el pecho. Sí, por herencia tengo la brevedad en los pechos.

El juego de la seducción ha de entenderse en breve, o en el más profundo silencio del gesto y el cuerpo.

Mamá me contó que terminó con su primer novio, cuando él le expresó que era extraño que saliera con una mujer como ella, cuando hasta entonces había tenido puras novias chichonas. Cuando conoció a papá y le contó tal suceso, él le llevó una revista donde aseguraban que las mujeres de senos breves eran más inteligentes que las de senos grandes. No investigué mucho al respecto, pero el detalle fue bello y lo conservo en la memoria como parte de las hazañas de conquista de papá.

La seducción es alimento. Viéndola así, incluso es sagrada.

Desconfío de los hombres que desprecian la sexualidad de una mujer por no tener senos grandes. Tan hermosos puedes ser los unos, como los otros. La sensualidad va más allá de los cuerpos.

Preferible la brevedad que la silicona, eso es un hecho. La brevedad es una virtud, tanto como saber llenar una hoja en blanco, con las palabras justas a dicho espacio.

Me imagino entonces, con la cabeza de un hombre que ame recargada entre mis senos, después de hacer el amor. Mis dedos jugando con su cabello...

¿Quién dijo que los sentimientos sólo se declaran con palabras?

martes, 17 de agosto de 2010

Tele-patia

Mejor la obsesión de lo mismo que la seducción de lo otro.
Jean Baudrillard/ De la seducción

Hasta qué punto puede volverme loco. No encuentro motivos, razones para escaparme de su recuerdo. La siento tan imposible, tan ligera, que su ligereza me fascina pero a la vez me resulta inabarcable y… Él, no sé qué siente, me molesta, me aturde, me encanta. No, no puede molestarme lo que me encanta pero entonces... Ella, se me escurre en el pensamiento. Tan sólo dibujar su cuerpo siento un escalofrío que me congela, sí, ella me congela. Qué hacer, qué hacer para ser cálida, para que él se sienta acogido ante mi presencia. Y si un día lo besara, sí, eso. Sus besos, imagino sus besos tocando mi piel, puedo sentirla recargada en mi pecho, escuchar su risa juguetona. Soy tan mal jugador que despierto siempre. El juego, eso es, debo encontrar la estrategia precisa. En la seducción ellos siempre dominan pero él no logra dominarme entonces, me queda a mí inventar el juego y luego involucrarlo, fingir que me domina aunque… Ella a la distancia, tan cercana pero tan distante. A veces creo que así pretende tener el control ¿Será consciente de esta batalla? Qué hacer, una cena, maquillarme, ponerme un vestido, velas. O no, mejor lo invito a ver una película, muy obvio, o a un museo, sí, ¿qué podría sospecharse de la invitación a un museo? Sus gustos, que le gustará a ella. A veces creo que lo sé pero, no, no, me desespero… Esta presión en el pecho, la que no aligeran los latidos ¿Y si él no fuera lo que imagino, y si él me rechazara? El miedo, esa es la mayor clave del rechazo ¿Notará ella mi aflicción de verla sin tocarla? La deseo, quiero morderla ahora, suave, quiero que mis manos dejen de tocar mi cuerpo desesperadamente creyéndolo otro. No, el placer en uno mismo es una mentira, un artificio para la ansiedad del tacto. Basta de hedonismos. Y si le llamo. De menos escuchar su voz me hará parar en esto. Toma ese teléfono, marca su número y lo demás saldrá en el camino. Notará el temblor de mi voz. No pienses que decir. Marca. Marca.

Suena ocupado.

martes, 3 de agosto de 2010

Paraje sin nombre (A dos años)

René Magritte. Pies




Pies que escriben en el tiempo
andanzas por las ciudades
ritmo del viaje en los pasos
acertijos de la historia
juego el de contar soñando
escaleras a otros sitios
signos de lo imaginado

viernes, 30 de julio de 2010

Espéjulo

Espejito, espejito, ¿quién es el mejor juez de este rumbo?
Tú Narciso Reyes, tú.
Qué rostro es ese, es el rostro, es el rostro del acusado.
Váyase, yo, yo, yo…, yo no lo maté. Usted ya estaba muerto en vida. Sus culpas le habían matado el interior de su identidad. Yo no fui ¿No escuchó lo que dijo el cristal de mí reflejo? Soy el mejor juez de este rumbo, así que se me larga del espejo de mi baño en este mismo instante… No, aléjeme sus manos, aléjelas.
¿Qué dices espejito, espejito?, que quién es el mejor acusado(a) de este rumbo…
¿No lo será él por matar al amor y venirse a morir a mí juzgado?, ¿o sí?
No, no otra vez. Largo de mi espejo he dicho.

La vida nunca es justa me oye, pero usted ya estás muerto(a). Dígame ¿Es más justa la muerte que la vida?
El inocente, ese es el mejor acusado de este mundo, porque responde las preguntas del juez sin miedo, sin vacilación, y queda libre de duda pero, ¿quién es el inocente más inocente de este rumbo? Usted no era inocente o no se hubiera dejado morir.

No, usted no me ganó el juicio, me lo ganó la vida, no usted, espectro de pacotilla. Váyase, lárguese y deje de juzgarme con sus manos muertas. Deje de atormentarme. Yo no soy un mal juez, sólo intento seguir la ley y hay una sola forma de hacerlo: el dominio. Imperio e imperativo tienen la misma raíz. Ya le respondí.

¿Quiere algo más de mí que viene de ultratumba a indagarme con su figura?
¿Quién es usted Narciso Reyes?
No, usted no hablaba ¿O serán mis oídos los que me traicionan?
¿Quién es usted?
Yo, yo, yo sólo soy un juez, ni más, ni menos y antes soy un ser humano y antes, antes un animal….

¿Qué es un ser humano?
Alguien que actúa conforme a la ley y derecho de los hombres y las mujeres.
Ahora se ríe. Calle su risa, lárguese, qué quiere de mí, yo no podía salvarlo, nadie es capaz de salvar a nadie, o acaso sólo Odiseo se pudo salvar siendo Nadie. Váyase, largo de aquí espectro.
Dios, quítamelo, llévatelo, aléjalo.

Espejito, espejito, espéjulo, espéculo de la humanidad ¿Quién es el humano más humano de este reino? Respóndeme espéjulo, respóndeme o te quiebro en mil pedazos. Respóndeme o agarraré este piedra pómez y…, responde espéjulo o…
No que he hecho, he roto el espéculo. No habrá quien me diga que soy el mejor juez de este rumbo…, ahora soy humano sin espejo, sin reflejo.

¿Quién soy?
Soy el que juzga visceralmente, el último en tener buen juicio el último que moriría en aras del amor. Ya decía un filósofo francés que el que juzga no conoce el gozo. Y sí, el que goza sabe del amor, de la seducción de... Quizá, quizá usted, el que se quedó roto en mil pedazos en ese espejo conoció todos los extremos del goce, sus aristas… Nunca sabré si en verdad era usted culpable.

¿Y tú Narciso Reyes? ¿Tú eres culpable? O será que eres tan humano, como todos los humanos de este mundo.

viernes, 23 de julio de 2010

Absolución

¬ ¿Quién es esta persona?
¬ Dice que ha cometido un crimen señor Juez.
¬ Aguarden, no se vayan. Quédense aquí por si los necesito.
¬ Sí, señor.
¬ ¡Usted! ¡Levante su rostro que no le veo al piso nada de interesante!
¬ ¿Así que ha cometido un crimen? Hace unos veinte años que no llegaba aquí alguien a entregarse libremente. Mire que desgarbado(a) luce.
¬ ¿Qué crimen cometió usted si puede saberse?
¬ ¡No puede hablar!
¬ ¿Será que un culpable no pueda hablar secretario Meléndez?
¬ ¡No se burle!, esto es cosa seria
¬ ¡Qué comience el juicio entonces! Ya sabe las reglas, responda sí o no con la cabeza según la respuesta que quiera dar.
¬ ¿Es usted casado? No. Bien. ¡Qué quiere!, ¿por qué se me acerca de ese modo y me enseña sus manos?
Meléndez sosténgalo(la).
Tendré que dejarme de introductorios
¿Ha cometido usted un robo? Niega.
¿Una falta al orden público? ¿Un asesinato? Ha asentido con la cabeza.
¡Suélteme la ropa por favor! ¡Meléndez, le dije que no le quitaras el ojo de encima!
¬ Se está muriendo señor.
¬ Qué muriéndose ni que nada, es tan culpable como todos los seres humanos, sólo que me aligera el trabajo…
¬ ¿Así que un asesinato? ¿Y a quién asesinó? ¿A su madre? No.
¿A su padre, entonces? No ¿A una pareja? ¿No? ¿Estamos hablando de un crimen pasional?
¡Es inútil Meléndez, este hombre ya no tiene capacidad de juicio, ni para bien, ni para mal! Aunque, bueno, ¿si no fue pasional, fue por amor? ¡Asiente! ¿Fue un crimen de amor? Bien ¿Asesinó al amor?, ¡qué digo! ¿Usted asesinó a alguien por amor?
¬ Sí, señor, sí ¡Ha asentido! No, espere. Dijo sí a lo primero.
¬ ¿A lo primero? ¿Cómo? ¿Usted ha asesinado al amor? Por favor, me río.
¬ ¿Cuál amor señor(a), el amor a los otros o el amor a sí mismo?
Está alzando su mano Meléndez dígame qué señal es esa que ha hecho.
¬ Parece que quiere decir que los dos.
¬ ¡Ah, hombre sin amor!, vaya a ver a un cura, a un sanador o un médico ¿Qué hace usted en un juzgado? ¿Quiere que la sociedad pitorrera lo juzgue?
Me vuelve a enseñar sus manos.
¬ Si me permite opinar señor juez, me parece que le está pidiendo que lo encadene, o que lo torture.
¬ ¿Pero cómo lo voy a torturar? ¿Puede haber más tortura para un hombre que perder el amor para sí mismo y su prójimo?
¬ ¿Traigo unas cadenas señor?
¬ No Meléndez, no puedo, no puedo sentenciar a esta persona, no, no, ¿no ves que no está en su sano juicio?
¬ Necesita eso para morir en paz señor. La condena, para él, es su paz.
¬ ¡No!, ¡no! y ¡no! ¿Cuándo se ha visto eso? ¿La condena, paz? ¿Estudió usted Leyes Meléndez?
¬ No señor, soy secretario.
¬ ¡Se nota! ¡No tiene idea Meléndez, no tiene idea!
¬ ¿Le mando traer la cadena, o unas esposas de menos?
¬ Está bien Meléndez pero…
¬ Gómez, por favor.
¬ En seguida secretario Meléndez.
¬ Ya trajeron las esposas, señor.
¬ Bien. Colóquenselas.
¬ No respira señor
¬ ¿Quién no respira?
¬ ¡El acusado Señor!
¬ ¿Está muerto? Pero no, si, si, si, se me abalanzaba hace rato y me, me, me enseñaba sus, sus manos y…
¬ ¿Ve, ve, ve lo que le dije? Este hombre ya no podía ser juzgado por la gracia humana Meléndez. Como juez sólo pongo y exijo los límites que la sociedad implanta, pero esto, esto es demasiado, demasiado.
¬ ¿Usted cree que era culpable?
¬ Sólo la muerte lo sabe Meléndez, sólo la muerte.
¬ Saca ese cadáver de aquí y di que el enjuiciado llegó moribundo.
Me voy. Hoy, hoy la vida me ganó el Juicio.

domingo, 18 de julio de 2010

Inquisitorio

Está en esta entrada porque considera que es una persona de buen juicio, o le han dicho que lo es, ¿cierto? Asienta con la cabeza si sí y muévala de un lado a otro si no. Ha movido la cabeza en señal afirmativa. Bien.

Por juicioso se entiende alguien cuerdo, prudente, reflexivo, con sentido común, lógico, consecuente, incluso sabio y formal. Me asiente como si todas estas brillantes palabras fueran de su competencia, ¿no es verdad?

¿Qué pasa con el juicio hoy día? Le doy una pista. Espejito, espejito ¿quién es el (la) más hermoso(a) de este reino? Sí señor(a) que bueno que es consciente, el juicio es un espejo de usted mismo, el cual refleja con las demás personas. Si usted es colérico, tratará a las personas de acuerdo a su cólera; si es neurótico, de la misma manera se dirigirá a su prójimo; si pone sus actividades personales antes de las de cualquiera, todos serán menos que usted en lo que sea que hagan, así se rompan el lomo en una oficina, un despacho, una editorial,una escuela, o en el trabajo de campo, aunque usted no considere tal actividad trabajo, ¿prácticas de campo, por favor?, ¡lo que yo hago es trabajo, esos perdedores que! O bien puede ser que crea que su esposa(o) le pide atención de más porque: ¡pobrecita no tiene nada que hacer!, ¡yo soy su vida!; o quizá sea de los que piense que la ha pasado tan mal que nadie puede pasarla peor y nadie tiene derecho a quejarse por algo menor a su agravio. Me río de usted. No me ponga cara de sea consecuente conmigo señor juez, si ya de por sí ha habido condenados por culpa de un beso supuestamente fraterno ¿Qué esperar?

¿Por qué será que los hombres no entendemos con ternura cuando juzgamos al otro injustamente y nos lo hace saber, muchos menos si llora, porque lo consideramos chantaje o si exige, porque lo consideramos posesión? Por eso ha llegado a esta entrada, porque lo que usted necesita es un inquisidor ¿Hasta qué grado las palabras pueden ser una tortura? La finalidad de este sitio es que usted se sienta una rata de laboratorio en vez de un ser humano al salir de aquí y tener claro que así es como usted quiso sentirse, puesto que nadie lo obligó a entrar ¿Por qué será que sólo la crueldad nos hace entender?, ¿mezquindad o masoquismo, o ambas?

Siempre estamos queriendo cambiar a los otros ¿Le digo la verdad? Los seres humanos no cambiamos: añadimos o reducimos, hacemos algunas modificaciones pero, en el fondo, seguimos siendo los mismos, al menos que nuestro propio ego nos traicione, nos refleje y nos haga perder en donde más seguros nos sentíamos, entonces nos vamos en su contra, nos vamos contra nosotros y “cambiamos”. De allí que muchos profetas dijeran que la vida es sufrimiento, hasta que no busquemos, por nosotros mismos,lo contrario.

Usted viene aquí para que le ponga su estrellita de buen juicio, como cuando un perro que hizo bien un truco enseñado por su amo, llega a pedir una croqueta. Su amo, señor(a), es la sociedad. Está aquí para que yo: un juez, le diga a usted que es alguien de buen juicio. Discúlpeme pero no, no lo es, ¿quién lo es?, ¿acaso lo soy yo? Si lo(la) estoy inquiriendo de esta manera, usted ya habrá pensado que no soy una buena persona, o por el contrario me querrá decir; gracias señor juez, esto es lo que necesitaba, prometo que seré una mejor persona a partir de pasado mañana, porque antes tengo que…, etc. A mí no me prometa nada.

Mire, yo no soy ni mala ni buena persona, soy un juez y punto. Por lo demás, antes soy humano, antes animal, no lo olvidemos. Entonces, repito, ¿es usted una persona de buen juicio?

Vuelve a asentir. Pero por favor ¡Qué cinismo, qué hipocresía! ¿Cuál Dios? Le daré tres latigazos para que entienda.

1) El humano no es perfecto, tan sólo perfectible.
2) Hoy día, debido a la represión de las emociones en general, nuestros juicios son emocionales y, ergo, no son lógicos.
3) Cuando usted hace mierda a alguien, usted se está haciendo mierda también

Pero, ya que usted insiste en ser una persona de buen juicio, que pone su razonamiento siempre antes de cualquier trato con los otros y con usted mismo, estas palabras le hacen cosquillas, ¿no es así?

Válgame, pero ¿por qué siento que llora?, ¿por qué veo desfigurarse su rostro?, ¿qué sucede? ¿No era usted la persona más “hermosa” de este mundo? Salga de este sitio y sea prudente, reflexivo(a) y todo lo que un diccionario le dice que un juicioso debe ser, si es que desea ser tal adjetivo. Ni yo, ni nadie puede ayudarlo, ni mucho menos premiarlo. En esta vida, las coronaciones no son más que un espectáculo, del que todos queremos ser parte. Por aquí por favor.

¡Qué pase el siguiente!

sábado, 10 de julio de 2010

PRÓXIMAMENTE

NO
TE
LO
PUE
DES
PER
DER

lunes, 5 de julio de 2010

Dedicatoria

Dedico esta serie de poemas a mi mamá, Eloísa Gottdiener,
a mis hermanas Isaura y Alina González (a las tres: en la Unidad);
a Alejandra Vega Hernández (en su duelo),
a José Alberto Conrado Flores (en su complicidad),
a Eduardo Alarcó Azuela (en su silencio);
a Susana Esquinca (en su alegría),
a Raquel Huerta Nava (en su generocidad),
a Luis Eduardo Vargas Osornio (en su franqueza).
Y en sí, a todos los amigos(as) que reconozcan en su interior,
las edades del Sol.

Espíritu de Tiempo/Espíritu sin Tiempo



Espíritu de Tiempo


-Apártate de mi;

él no respondió.

Ella se dirigió a otros

-¿Quién le dijo al Tiempo
que podía imponer sus soles?

- No los impone,
dijo uno,
cada quién los siente.
Podría ignorarlos si quiere;
su espíritu se volvería de roca
y en ella golpearían,
sin día, sin noche,
las olas.

-¿Y usted quién es para juzgar al Tiempo?,
dijo otro.
¿Acaso usted no se impone ante nosotros
para acallarlo?
Nadie ha podido con él.

-Pequeña ,
dijo un último,
¿qué te han hecho esos soles?,
si dan el calor a la aurora,
el candor del medio día,
el celaje de la tarde,
el aviso de la luna en la noche;
y te han dado a ti
la paleta de tus emociones
para que la combines
con los juegos de luz
a tu antojo.

Bajó su mirada,
el corazón se pobló de murmullos
que, indescifrables, sólo sentía vibrar en su oído;

esa fue la respuesta del Tiempo



Espíritu sin Tiempo


¿Si te quito tus emociones, te quito la luz?,
¿qué harías?,
¿dejarías de sentir o sentirías más?
Si no hubieras visto la reconstrucción de tu adentro,
¿valorarías?,
¿sabrías lo que es la grieta?

Ignórame cuando quieras,
arrancame las manecillas;
volveré a ti siempre
a recordarte las horas.

No puedo quitarte tus soles;
si acaso puedo hacer
que el segundero guarde silencio
y las manecillas caminen en puntillas.

lunes, 22 de marzo de 2010

Edad Selenia (Noche)

Dice Luna

En tu corazón ha nacido el sol,
el sol alumbra a los hombres de la Tierra;

yo dibujo su silueta cuando cae la noche,
su luz es a mi imágen un espejo.

Levanta la mirada.
Su cuerpo, roca entera.
En ella todo organísmo cobra forma en uno
...........................................................[solo.
Pulveriza la roca,
es su corazón el que tiembla y la derriva.

Dice ella

La luna en sus facetas
es cada una de las mujeres.

(Luna calla)

¿El día, la noche son padres del tiempo?

Dice Luna

— Todos tenemos un sol y una luna,
todos somos las edades del sol.

En su cuerpo el corazón extiende los rayos,
sus dedos tiemblan.

martes, 16 de marzo de 2010

Edad Ocre (Atardecer)

El sol descendió hacia la montaña.
Ella guardó las aves de la tarde en su pecho,
las que le enseñaron lecciones de ternura.

La barranca empezó a cerrarse,
así las grietas, fisuras, reflejos.
El sol se hundió en las faldas de la montaña,
se tiñeron las nubes hasta apagarse,violáceas.

La luna se elevó con el silencio en los labios.
Ella sintió la luz del sol alumbrar su corazón.

La noche cubría el cielo,
en ella amanecía ella.

viernes, 5 de marzo de 2010

Edad Aurea (Cenit)

La luz reveló su figura,
despertaron emociones colmadas de sol,
calientes, insoportables a la piel que las resguarda.
Surgió el miedo; amor contenido bajo el ala del corazón .
Oyó el silencio parlante de lo que sin decir dice,
sintió el bombeo de su sangre siguiendo laberintos.

Detrás de los ojos la imaginación del amor,
extranjera que pasa, seduce y se desviste a solas,
la vio reflejarse en el espejo de linfa,
reírse a carcajadas, desvanecerse.

Su alrededor polvo de luz
ascendente espiral en el cuello de la barraca.
Gritó entonces...
-Has un hombre a mi imagen y semejanza.

Respondió la marea en su corazón,
resonancia en su adentro,
música de su adentro,
pausa hacia adentro,
luna oculta.

Su respiración olía a mar
sus labios cristales de sal.

Pidió a la aurora le devolviera su presencia.
No había voces, no había dios, no había ella.
Asomó su rostro en el espejo de linfa,
resbalaron sus máscaras, las abrasó el resplandor solar,
sintió el calor de su corazón estremecerse
y fue ella, por un instante,
amándolo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Edad de canto (Aurora)

El silbido del volcán exhala los rojos de la aurora.
En el claro de la barranca se refleja la ciudad,
diluída entre las ondas, repentina.
Apabullante el vacío sin recuerdos,
ni pasado, ni futuro; el presente, desierto.
Su rostro innombrado,
las gotas salinas recorren sus mejillas,
son el temblor más fino del agua.

El canto de piedra resguarda los sonidos
sin lenguaje o articulación de la memoria.

La recorre el miedo como sombra ,
intuye las respuesta de un Dios.


—¿Acaso no te encontraste ahora
que la sucesión de tus dudas,
tus recuerdos y anhelos se aleja?
Cocemos el futuro,
recalentamos el pasado,
y pasa crudo el presente sin divisarlo.
Ahora te estremeces y saboteas la realidad
la que te desbarranca y te deja sin adelante o atrás.
¿Acaso no te encontraste ahora que ves más allá de un nombre
que tu rostro te dice lo oculto ayer no por olvido?

Ella busca su rostro en el espejo de agua,
el agua lo da y ella lo observa.

Las ondas se alejan,
con ellas la nostalgia del pasado, del futuro.

El resplandor del sol cincela su presencia.

domingo, 7 de febrero de 2010

La edad del Sol

Las soledades vividas equivalen las edades del Sol,
al decirlo tiembla ser adentro, quiebra medio ser;
no la parte en dos la grieta,
deja una barranca donde entra el silbido del viento
y la lluvia forma una cañada al erosionarse las rocas.

Empieza la conformación de la nueva era.
La tierra no se define con libertad,
cuestionan los designios la luz,
aquella que entró hasta iluminar el fondo.

No son demonios, son pensamientos
seres que maldicen su corazón,
recuerdan.
Es su propio ser que intenta cubrir la barranca;
en ella han nacido peces,
crecen flores y árboles silvestres,
caminan pequeños animales.

Lamió sus heridas, las que quedaron tras el deslave,
asomó su rostro al precipicio, la luz giraba hasta el fondo
descendiendo en espiral hasta tocar el espacio naciente.

Bajó lento las rocas hasta el claro del agua
¿Quién eres tú?, no eres yo,
ondeó la imagen fluída.
¿Quién eres tú?, no yo,
ondeó la imágen de linfa.
¿Acaso existes tú, acaso?

Miró a los peces, los animales,
el deslave en los muslos.
Miró el abismo recorrido
¿Quién eres?

Silencio, la cañada extiende su canto.
Mira los animales, los peces,
el viento ligero distiende la espesura.

Vuelve a buscar aquél rostro
el claro es nítido, trasparente,
sin faz, máscara o fisura,
en él no se refleja nada,
ni tu, ni yo, ni persona.

viernes, 29 de enero de 2010

Lázaro y sus mujeres

Levántate Amargura, cada vez tenemos noches peores. Tu y yo desnudos en la misma cama no provocamos marea alguna, ni baja ni alta, es peor que el Mar Muerto, pe-or-que-el-mar-muer-to, ¿me oíste? Ya es tarde, tengo que ir al trabajo. Mi secretaria Dolores me espera con un fajo de papeles mayores al fajo de mi salario. Y luego además te ladeas del otro costado. Ayer hablé con Angustia, mi jefa, te he hablado de ella. Es una mujer hombruna y parca. Habla con monosílabos y si acaso articula más palabras es en las juntas donde re-mar-ca-sus-pa-la-bras-co-mo-pa-ra-ha-cer-nos-en-ten-der -cual- ni-ños-de-pri-ma-ria-su- man-da-to . Tiene una voz chillona inaguantable. Y hoy hay junta..., ¿sabes lo qué es eso?, de dos horas. Levántate, floja, de por sí no me das placeres y para colmo te quedas allí echada. Yo que quisiera mi desayuno, mi taza de café caliente, unos huevos a la mexicana. Está bien, bajaré a hacérmelos yo. Desde que se fue Prudencia, no hay buena comida aquí. Y tu sólo me gritas, me regañas, estás peor que mi madre cuando yo tenía diez años. ¡Ah!, escuchaste la contestadora ayer, habló tu hermano, es un neurótico déjame te digo, ¡Mira que dejar esos mensajes donde te pide no sé que de una fianza desesperadamente!, el sujeto tiene problemas, ¿qué no tiene a tu madre, tu padre a algún amigo? Amargura, ¿me estás oyendo? Otra vez escondiéndote bajo las sábanas. Después de tu drama de anoche seguro lo haces por vergüenza: que si así no te gusta, que si ya no soy el mismo, que si me falta "espíritu", ¿deportivo será? Tuve un sueño Amargura, que si te contara; yo era miembro de las galeras antiguas y como remaba muy lento, me habían puesto un anciano atrás, pero de verdad anciano, que me pegaba unos latigazos terribles en la espalda. Fuerza tenía el abuelo ese para lacerarme de esa manera ¡Ah!, esto ya no es vida, ni en mis sueños soy feliz.

-Levántate Lazarito. Apagué el despertador mi amor ¿Te volverás a dormir?
-(Bostezando) ¡Eh!, no a-má, tengo trabajo y yo, yo, yo, ¡aaahh! Tuve otro mal sueño ¿Me preparaste mis huevos a la mexicana?
-Sí m'hijo, están en la mesa. Sabes que tienes la libertad de bajar cuando quieras.
-Sí, sí, está bien, ahora voy, me queda aún algo de tiempo, me baño y bajo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Supuestos

El tedeum de los pájaros:
oración guardada en el bambú de un dios espiga.
Escucha el trino, su tránsito.
Seis de la tarde,
deslagaña pensamientos.

No contempla afuera desde días.
Desconoce los accidentes de la mañana:
que el restaurante de la esquina cambió de nombre,
que alguién habló en tres ocasiones buscándole,
que el atardecer se fundió en violeta metálico.

Las calles fueron imagen adentro,
avenidas en siga recorriendo la cabeza,
detonantes de realidad ante la salida de todos sus pasos,
pausas:los que caminan, los que ruedan, los que acechan
los que preguntan-
¿Sabe usted llegar...?
No, sí, aquél sabe.

Escucha el tedeum de los pájaros
de pronto ruido ajeno al manumiso.
La noche le deja un secreto en su oído

Libérate de tu libertad.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Apostilla a los parasoledajes

Cuando subí al avión me dije ¿Y por qué no escribir más de Mérida? Tenía fresca la platica del desayuno con Isa, mamá, Chinis y Raúl ¿Porqué no es el tema del mes, recuerdas? Me reí y me mordí la lengua. Raúl dice que hoy día ya todo es tema. Hasta una canción de Silvio Rodríguez es "Nuestro tema" y total que surgen temáticas para todo. Me quiso invadir la problemática de la teoría y sus subjetividades así que mejor respiré mis últimos segundos de Península.

¿Porqué siempre quiero hallar lo objetivo en lo que pienso si los pensamientos ya no son objetos? Y es que definitivamente en Mérida una no se siente sola.

Cerré los ojos y vislumbré el sol de los parasoledajes en la memoria ¿Y si la calle no condujera sólo al Valle? ¿Si condujera al mar y el sol formulara en él una estela impecable de dorados? Abrí los ojos. Realmente de esta secuencia sólo es real un trayecto. Podría decirlo, pero cuando uno delata la verdad de la ilusión, no importa que esté escrita, se desvanece, o se convierte en otra, todo depende del cáliz.

Sin lugar a dudas los parasoledajes han estado siempre y por ello existen. Su historia y los papeles que lo documentan también existen, del otro lado, en el paralelo.

Me pregunté que hará un historiador al leer una novela histórica, ¿separará la realidad del imaginario?

Los mundos paralelos tienden juegos para nosotros.

martes, 29 de diciembre de 2009

Parasoledaje 3

Cierra la calle del parasoledaje. Quien la enfrente llegará al Valle; quien no, verá una imagen como una postal de un lugar inalcansable al que no se viajará fisicamente. Ocurre, ¿quién trasciende el marco de sus ilusiones?: una revista cientifica que fracasa en su número cero, donde cuentan noticias de fenómenos estravagantes, una fiesta donde cada quien ve por lo que su pensamiento le deja ver, en su escena determinada y propia, aunque se comparta en grupo...
Un paisaje que sólo trascendió aquél que desmintió que la soledad existía, y afirmó que en el Valle en contraba una compañía.

El Valle, seguir caminando, saber que allí no acaba todo, que hace falta conocer las estepas y desiertos.

Ésta fue sólo una forma de darle vida a un juego de palabras que en conjunto crean la ilusión de un paisaje, dijo quien inventara un nuevo concepto de lo que sea... "Es como meter un nuevo producto al mercado, hay que buscar que sea atractiva la forma de introducirlo."Aquí un juego de realidad e imaginario, los mundos paralelos que se divierten entre sí.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Parasoledaje 2

Me di cuenta de que lo de los parasoledajes no iba bien cuando subí al avión con destino a Mérida y comencé a hojear una revista que había comprado en el aeropuerto. A quién se le ocurre salir de casa con tres horas de anticipación y no llevar libro, como ya había dejado mi tambache en casa de mis tíos no pensé en que hiciera falta llevar más a la vuelta, craso error. El caso es que casi al final de la revista hallé un suplemento titulado Parasoledaje, me dije que no era posible. La primera vez que leí sobre parasoledajes fue en una revista de ciencia llamada Pasaje Científico de corto tiraje y que el amigo José había llevado a una fiesta; en ella se hablaba del fenómeno del parasoledaje como un doble juego del inconsciente, podía ser tanto un hermoso paisaje derivado de la fuga de una calle cualquiera cuya cerrada es un valle, paisaje sumamente taoísta si se le quiere ver de algún modo. La otra cara del concepto resultaba ser una especie de "locura" de aquellos que pasan por alguna crisis interna y se pierden en su mente buscando lo que sea que pueda dar solución a su problema y que generalmente pretenden buscar fuera de ellos mismos. Estas personas hablan de lugares perdidos en los cuales podrán encontrar la calma, hablan de soledad por culpa de "x" "y" o "z", en fin, la revista relaciona el parasoledaje con una especie de "ilusión paisajista"..., tanto en su lado positivo, como en el negativo.
Tomé el suplemento en cuestión, lo leí, eran testimonios de personas que habían sufrido o presenciado un parasoledaje en cualquiera de sus exhibiciones. Me quedé en reflexión un momento.

-¿Le ofrezco algo de tomar señorita?-
-¿Jugos de qué tiene?-
-Tomate, manzana, naranja-
-Jugo de manzana por favo-r
-Aquí tiene-
-Gracias-

Bajé del avión. El aterrizaje fue brusco. Cuarenta minutos de retraso.
Llegando al carro de mi prima cayó el chubasco. Y bien, empezaba la segunda parte de mis vacaciones decembrinas. El valle de la Ciudad de México quedaba en pausa..., recordaba sólo un testimonio de tres líneas.

-La calle se hacía angosta, cada vez más angosta, la luz del atardecer cubría el valle y sólo vi el esplendor de un rayo de sol que por poco ciega mi vista. Anduve con los ojos entre cerrados el resto del camino. Algo me hizo detenerme al final de la calle, abajo estaba la barranca.-

Y sí, realmente todas las ilusiones son así..., como un camino que lleva a un paisaje sumamente atractivo, por el que si uno va sin pisar con atención, puede caer en alguna tranca, o peor aún: un barranco. Lo peor que le puede pasar a un fenómeno es empezar a estar en todas partes..., puede volverse común... Un parasoledaje ya es lo mismo que un resfriado común, me dije.

-¿Qué tal el vuelo? ¿No hubo mucha turbulencia?-

sábado, 5 de diciembre de 2009

Parasoledaje 1

Y bien, ahora sí ¡Cuéntamelo todo!
Mmmm

Buenas noches. ¡Ea!, se ve buena la fiesta, ¡ah! Mucho bullicio.
Sí, aunque si te quedas callado y no entras en alguna conversación te llegaran confusas todas las que tengas cercanas a tu oído ¿Tu crees? Por supuesto, inténtalo, sólo 15 minutos.
Bienvenidos ¿Toman vino, cerveza, mezcal, tequila, whisky...? Ah..., una copa de vino estará bien.
Entonces estuviste en Europa tres años, ¿Es verdad eso que dicen de que la soledad allá se siente realmente, qué la nuestra es una soledad ligth en comparación? Es que pensaba ir, estoy en eso, sólo espero no quedarme con mis ilusiones, como a veces.
¡Oh sí!, sobre todo en invierno, ¡quien no conoce la nieve, no conoce la soledad!
¿Será? Yo siempre he pensado que jugar con la nieve, esquiar, patinar sobre los lagos congelados, ha de congregar cierta convivencia...
Sí..., pero cuando eso acaba, cala el frío, y a mayor frío, mayor soledad, mayores recuerdos viejos o enterrados; en las calles la gente va con el rostro ensartado en sus bufandas, sacos, etc... Y bueno, como extranjero no es lo mismo. Aunque sí, igual fue bello jugar con el cuerpo de la nieve...
¡Ay candela, candela, candela me quemo ae!
¡Escucha, escucha. Pusieron salsa. Vamos a bailar, anda. No, yo ya no bailo.
¡Ah!, pero si fuiste tú el que me contagió el síndrome dancístico hace unos años
¡Bah!, no, supongo que uno cambia...
¿Y esa vez en la Flor del Son, cuando pusiste mi mano en tu corazón, para que sintiera como latía? Me pareciste un verdadero apasionado.
No sé, igual sentía de manera diferente
Me confundes...
Me refería a la vida, claro.
¡Por favor! ¿Quién deja de hacer lo que le apasiona por..., por, no sé, por lo que sea...? Claro, quizá por otras pasiones. Bueno, tienes razón, veré si Alex quiere bailar...
¡Cómo quieras! ¡Has y vira todo lo que quieras!...
Mariana, Mariana...
Me recordaste la película de Alicia
¡Eh, sí claro! Y es mejor el libro...
¡No me des el avión, es en serio! ¿Qué pasa?
Me dijeron que tu sabes la dirección para llegar a la Cerrada..., mmm, deja recuerdo
¿Cuál?
Una que salió en una revista, Juan me dijo que le platicaste de lo mismo que yo hablaba hace rato.
¡Ah, claro! No, no sé...
El famoso efecto de la calle que se fuga hacia un valle.
¿No ves que estoy bebiendo y me sales ahora con que sepa de calles y coordenadas y calles que se fugan como si tuvieran pies?
¡Ah!, olvídalo..., sólo quería saber si sabías algo de ese fenómeno...
¿Pues qué es mental, o qué?
No sé, eso quería preguntarte.
¡Tus fantasías intelectualoides de revistas raras ! "Yo sólo sé que no se nada" ¿De quién era esa? Tú lo sabes todo ¿no?, por eso lees..., apantállame, anda...
Entonces estudias en Ciencias. Yo tengo algunos conocidos en Ciencias... En Biología.
¿De verdad? Igual y conozco a alguien...
Noooooooo, está preparando un Caballo, ¿qué hacemos? Aemmm, no sé mueve la Torre...
¡Buena jugada, eh!
Noooo, me comió mi Torre... ¿Algunas vez has jugado ajedrez?
No, no...
Cha..., pa' que confío en ti.
Pa' que escoges las negras.
Che supersticioso.
¿Qué tanto se cuchichean ustedes? Ya tira. La estrategia se pierde si te distraes. Además tu Reina no está protegida..., en cualquiera de estas te la como...
Ajaja, tienes una agujeta más corta que la otra, ¿a qué se debe? No es bueno estar corto de nada.
Chttt, no me albures we... No si no era albur, je. Mira tú como se entera uno de ciertas cosas...
Tú siempre con el doble sentido.
Pues claro, es como los refranes..., hay que sabérsela...
Pues yo ya no creo en el amor.
Mmmm, ¿Y eso? ¿Quién te quebró?
No sé, es un concepto en crisis.
Ah, ¿los conceptos sufren crisis?, ok, ¿entonces le Economía es un concepto?
Ajaja..., muy gracioso.
Bueno, quizá lo sea tanto como la crisis misma...
Ahora me dirás que todo está en el lenguaje ¡qué complicado eres y qué flojera me das!
¿Ah?
Por qué tan callada... ¿Te cayó mal el vino?

Te hice una pregunta ¿Porqué te pasmas a veces cuando uno te habla?
No, no si sí te escuché. Me preguntabas por la fiesta. estaba viendo por donde empezar...
Bien, bien, muy bien..., todos conversaban...

¿Nadie armó el baile, ni el desmadre?

¿Desmadre?, pues depende el ojo con el que se mire ¿no?

¡Ash, tu y tus refranes!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Parasoledaje

Silencio el de las rodillas cuando luego de correr, correr, darse cuenta... La calle no tiene fondo. Tome la izquierda. Las callejuelas suelen ser cortas, despectivas, corredizas, cojas; muchas veces sin salida o calles dentro de calles que salen a las principales en apareamiento vial. Aquí no hay muro, no hay puerta, no hay boca a la otra..., no hay más ciudad, ni periferia, no hay más trazos de escuadras, ni esquina que cruce con...

¿Qué pasa? Estas calles, creí que conducían a otra calle que dicen que conduce a... Otro que trae ese cuento. No, aquí no es, más abajo es el Valle. Pero no terminé de... Mire ahí grita otro. ¿Sabe del río?, ¿qué, qué...?, ¿del río?, ¿cuál?, ¿el qué corre bajo la calle que sale por acá, lo escucha? No corren ríos hasta el Valle. Y otra..., ¿pero usted quién es?, hace tiempo que vino, le recuerdo bien. Lo dudo, es la primera vez que busco..., ¿busca algo?, ¿por qué no lo dijo antes?, ¿necesita ayuda? Buscaba una calle, ¿una calle?, sí una calle cerrada o cierre de calle. Abajo es el Valle señor. ¿Un Valle?. ¿No lo ve desde aquí, bajo esas montañas?, camine todo derecho de vuelta en ese cerro, prosiga..., oiga, ¿no querrá decir Valle en vez de Calle? No lo creo, crucé toda la ciudad, sus andamios, su claxon de hora pico y sólo buscaba..., ¿qué?. Dice que busca algo. ¿De verdad?. ¿Quién no busca hoy día lo que sea?. ¿Y él sólo busca una calle?, ¡qué poco ambicioso! ¿Otro más que busca?, ¡mira tú!, ¿y luego?, ¿encontrará?, ¿quién le dijo?,¿un familiar?, ¿quién?. Un amigo, mi madre, yo mismo, ¿acaso importa?. ¿Qué pasa?

Disculpe... Una mano en el hombro... ¿Me hablaba?, yo estaba, ¿qué?, estaba preguntando por..., ¡por el Valle! ¿Sabe dónde está?, yo lo busco también. ¡Eh!, no, creo que estoy perdido... El Valle de la Soledad, ¿ese busca? Yo creía... Momento, me habían dicho de una calle, a la que le dicen la Cerrada de la Soledad... ¿El Cierre de la Ciudad querrá decir? Bueno Cerrada, Cierre es lo mismo, algo se cierra, usted sabe, deja de conectarse con algo, o con alguien. ¿Si busca el Valle de la Soledad entonces? Busco el lugar más callado que linde con estas calles. Me dijeron que la Cerrada de la Soledad o con la Soledad .¿Viene solo? Yo, bueno, me estaban guiando para llegar ahí. Camarada, no hay nadie aquí más que usted y yo. Busco el Valle de la Soledad, justo al terminar una calle conocida como el Cierre de la Ciudad, esa calle se fuga en la perspectiva del Valle, a la hora del atardecer el ocaso le dará uno de los paisajes más bellos de estos parajes: el Parasoledaje. ¿Usted sabe de ese cuento? Bueno yo, quizá sí es el mismo, pero descompuesto.

¿Y qué busca en el Valle de la Soledad? La Soledad misma, eso busco, la Soledad y el Cierre de la Soledad ¿Y usted? Yo busco el Valle, para caminar, para meditar, para estar conmigo, para olvidarme, busco el Valle pues de la Soledad sólo sé que no existe. ¡Pero qué dice, si por eso busco esa tal Calle! No me haga reír, regrese a casa, no le vaya a pasar algo. No busque más la soledad fuera de sí mismo... No existe la soledad fuera de uno, siempre habrá algo, alguien, el propio Valle susurrando viento en su oído, quizá palabras desde la memoria: su recuerdo, o su hueco. Ande mire el sol que casi nos abandona, mire el Cielo y sus colores, antes que oscurezca también el Valle.

sábado, 29 de agosto de 2009






ESPACIO EN REMODELACIÓN


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viernes, 7 de agosto de 2009

Doceavo paraje de los días sin nombre

Hey,¿estás allí? Tengo que contarte algo.
Ah, Farfán, venía distraida en los panorámicos.
Mmmm que raro lo de "distraida"
Sí bueno..., ¿y qué pasó?-
Le pregunté a Lía si quería ser mi novia y me dijo...
¿Sabes que me dijo?
¡Qué eres un mal bufón, tus chistes no le hacen gracia y finalmente no!
Mmm, no exactamente..., ella acepta a Farfán tal y como Farfán es.
Era una broma Farfán, sabes que yo también te acepto...
Algunas veces querida mía, sólo algunas veces. Pero así eres tu a tú vez.
Bueno disculpa, evitaré mi magro intento de humor negro ¿Y entones te dijo...?
¡Sí, sí, me dijo que sí, y me besó y soy un bufón feliz!
¡Ay sí estoy enamorado!
¿Envidia?
De la buena Farfán de la buena, además Lía me cae muy bien.
¿Y qué hay contigo?
Mmmm, ni hablar Farfán, el corazón sigue repleto de ilusiones.
Puf, ¿y luego qué les harás?,¿seguirlas alimentando por miedo a tocar realidad?
Eh muchacho, luego tocar realidad es peor que tocar fondo..., algo hay que inventarse para continuar.
Puedes inventarte un amor real, sigue siendo una invención en cierta manera, pero más sensible que la del imaginario.
¿Estamos? ¡Estamos!
Ven, ven al paraje, te queremos enseñar algo
¿Lía y tú? ¿Quién más? Los otros personajes eran parte de mis sueños, mis personajes ¿recuerdas? o ¿me quitarás los derechos de autor?
No Farfán, para nada.
Aunque tengo que decir que hicimos un buen ensamble. No tan aburrido después de todo.
Ven, ven... Mira ahí está Lía, ¿dónde?, allá junto a la laguna. El agua es muy límpida. Acercate, más, más ¿Quién está allí?
Nosotros, nosotros tres reflejados en el agua. Exacto. Y si nos escondemos tras de ti. Mmmm, sólo estoy yo.
¡Ahora cierra los ojos! ¿Porqué Lía? Tú confía y cierra los ojos, cuenta tres y abrelos.

1
.
.

2
.
.

3
.
.

-Señorita, va a pasar el camión, tenga cuidado ¿Espera alguna unidad?
-El Anzaldo.
-Sale en quince minutos, la fila es esa que ve ahí atrás.

El charco de lluvia dejaba apenas una cuenta del reflejo. Sí Martín Adán, hay quienes nos consolamos viéndonos en espejos turbios, "charcas corrompidas"
¿Estás seguro?, yo todavía tengo esperanza en que de alguna de ellas salga un riachuelo pequeñito que llegue a los ríos subterráneos de esta ciudad y aprenda a esquivar la corriente y quizá llegue al mar luego de viajar y viajar, conectarse, hacer relaciones; sin embargo su destino más cercano es que el sol exprima los rostros reflejados al amanecer y a la mañana siguiente ya no haya nada, ni señal de charco, hasta la siguiente lluvia.

-A Avenida México por favor.
-Cuatro pesos.

Lía y Farfán ríen a carcajadas en la laguna.

jueves, 16 de julio de 2009

Onceavo paraje de los días sin nombre

¿Cuánto tiempo ha pasado dices? Sí, lo supuse, quedaste adisgusto con la última historia. Exageraste. La vida apenas empieza a desilusionarte, si te pones así por una historia mal contada ¿qué pasará con una realidad en la que te veas mal expuesta? Siempre me escucho como bufón pasado de moda, lo sé. Pero bueno. Trataré de aburrirte menos con la historia de Cirro Lía, aunque de una vez te advierto, la vida humana también es aburrida y a veces es más difícil sobrellevar eso que la actividad más desgastante del mundo. Para empezar la vida de Cirro era aburrida, pero a él eso no lo desagradaba. No pasaba lo mismo con Marcela, cuyo carácter efusivo e hiperactividad eran lo opuesto al humor y personalidad de su marido. Su queja era siempre la misma: "Yo he estado aquí siempre para ti y cualquier actividad es más importante que pasar una tarde juntos, ya no se diga otra cosa".

Así, la vida de Cirro rayaba en el intento de divertir a su esposa el poco tiempo que convivían, infructuosamente, la mayoría de las veces. Ella vivía en el pasado de su relación, cuando "todo se finge para agradar al otro", aumentaba. Cirro creía que aquellos comentarios y actitudes eran formas de chantaje de Marcela, por los que no les daba importancia. Iba del despacho a la casa, pedía la cena, daba un beso fríamente y alegaba que debía levantarse temprano para llegar al trabajo. En la mañana preparaba el café, servía dos tazas y por lo general se tenía que levantar antes de que ella terminara el último sorbo y tras haber cruzado un dialogo bastante monótono: "Buenos días" "¿Dormiste bien?" y demás frases cortas.

Bueno si ya. Mucha emoción. De todos modos ya sé que va a pasar Farfán, se acabó el misterio. Supongo que ella comienza a engañarlo ¿no?, sino no sería el típico melodrama del cual todo mundo esta pendiente, a pesar de saber las consecuencias.

Vienes muy quejumbrosa Lía, me tendrás que contar que ha pasado contigo estos meses. Mmmm, mejor dime que pasó luego de que los cachó haciendo el amor en el cuarto.

Al principio pensó en matarlo a él, luego a ella. El suceso lo trastornó. Toda su pasividad pasó a su opuesto, en un segundo. Lo más sencillo era el divorcio, pero él empezó a tener cuadros depresivos terribles que iban en aumento y en aumento y en aumento. Pensó en vengarse de ella, escribir una gran carta, planear una muerte igual de aburrida que su vida, hacerla sentir culpable.

¡Qué cobarde!¡Eh, los hay peores! ¿Y qué hizo? ¿Ya sabías el final de la historia, no? Pensaba en matarla a ella, luego a él...y, supongo que finalmente fue a él. Lo peor de todo es que ese "él" era un cliente amigo suyo desde hace años. Excelente amigo suyo, por cierto, su mano derecha para tomar ciertas decisiones ¡No lo mataría entonces!, ¡no realmente! El le sería fiel como el no lo fue con él. Ya sabes, en verdad se trataba de serse fiel a sí mismo ¿Entonces?

Fue con un psiquiatra, fingió que estaba loco, trastocó toda la información referente a su vida. Dijo que sufría alucinaciones, que veía cosas que no eran... ¿Y? El doctor le mandó unos sedantes. Compró tres frascos... ¡No!, ¡no es cierto! Sí querida Lía. Escribió una carta haciendo sentir a su esposa como la peor de las mujeres, responsabilizándola por su muerte. Una carta hiriente que jamás pensarías escribiría el Cirro del que has oído hablar en estos relatos. ¿Entonces cuándo vimos a Cirro y la mujer barbada en verdad asistíamos al festín corporal de dos cadáveres?

¡Epa! Tu mente es peor que la mía. No Lía. Tanto las personas que mueren asesinadas, como las que se suicidan no tienen acceso a la famosa Eternidad ¿cierto? ¡Prosigue! Ellos dos fueron personajes de mis sueños durante siete meses ¿Cómo llegaron a ellos?, no lo sé, pero cada uno me contó su historia. Me habías dicho que Cirro se había ido de la cueva sin decirte su historia, mentiroso. Bueno Lía, hoy parece que comiste gallo. Pues no. Todo lo que te he contado son estrategias que fui hallando para sacar información de los visitantes de mi sueños y, finalmente, decidí ayudarlos a superar aquello que no los dejaba morir en paz. Me hice el hacedor de mis sueños. Aprendí a estar despierto en ellos, a poder movilizarlos de acuerdo a mi agrado. Así fue que busqué una forma de redención para ellos. Se me ocurrió que la única y más hermosa era que renacieran tras hacerlos morir al uno dentro del otro. Hay personajes que accionan en mis sueños a placer y ante los cuales yo sólo puedo agachar la cabeza, el viejo de los pájaros, por ejemplo; quizá es que ésto estaba destinado a ocurrir en mis sueños.

Dos muertes unidas para generar un sólo renacimiento, el del ave fénix, el ave inmortal que en algún momento construye una pira funeraria en su propio nido, la rellena de inciensos y plantas aromáticas, y al tiempo que entona la más bella de todas sus canciones, se prende a sí misma hasta extinguirse. No existe otra ave, cuya forma de reproducción sea precisamente el renacimiento. Mi sueño trasformó la dualidad en unidad y le engendró alas. Te parecerá ridículo, pero ocurrió de esa manera. Ya no he soñado con ninguno de los dos. De pronto los extraño. Cada vez que enciendo un cerillo me pregunto cuánto tiempo podrán resistir siendo Ave Fenix sin inmolarse. He allí la mayor prueba a la inmortalidad.

viernes, 1 de mayo de 2009

Décimo paraje de los días sin nombre

Si tan sólo ella pudiera enamorarse de "alguno"..., de Farfán, pero ¡ah!, "la realidad" le da mejores mieles que este paraje distante; objetivos, perspectivas tal vez más palpables que nosotros...
¿Qué tanto oras Farfán? ¡Lía!, me asustaste. ¡Te tardaste mucho tiempo en venir! Ehem yo estaba, bueno estoy concluyendo... Sí, sí me dirás que hay "objetivos" que te hacen dejarnos a un lado ¿no?,¡con lo que pasa del otro lado pudiste haber venido antes! De hecho aquí estás segura. Pero Farfán... ¡No te excuses! ¿Y ya escribiste algo sobre lo que pasa del otro lado? No... Mmm sería interesante, tanto como aquél ejercicio en el que te pedían contar una historia sobre un día en el cual la ciudad amanecíera sin gente, sin nada: vacía; te acordaste entonces de dos sueños que habías tenido previamente: Ni una sola alma, si acaso hojas crujiendo con el aire, piedras, hormigas;supiste entonces que te gustaba generar ambientes. Tienes mejor memoria que yo... Para eso estamos... ¿Y bien? Aquello de lo que recuerdo en esta semana fue pasar con el coche y ver la combi de los helados con música de maquina interpretando "O sole mio"... Y nadie que comprara un helado. Salir a pesar de lo que dicen por causas "de fuerza mayor", protegida con todo lo que dicen y ver como hay los que hacen fiesta y aprovechan, los que sí siguen las reglas, los que... ¿Te imaginas que alguien que conocieras tuviera esa enfermedad? ¿Así sí creerías? Yo no he dudado en que exista, sólo que está muy manipulado. Bien ¿cómo te sentirías sí te llaman para decirte que murió alguien querido a causa de ésto? Luego si nadie puede salir ¿dónde lo velarían? ¡Farfán! Vine a escuchar la historia de la mujer barbada y Cirro, a desconectarme un poco de lo que pasa allí afuera... Ok, ok, sólo quería que tomaras conciencia ¿Qué recuerdas de ésta mañana? Levantarme a preparar el desayuno y escuchar "Quizás, quizás, quizás" a las casi diez en la voz de Rigo Tovar, al otro lado del jardín o más lejos aún. Ok... ¿Recuerdas la pista? Va algo así ¿no? "Siempre que te pregunto que cómo cuando y donde tu siempre me respondes quizás, quizás, quizás. Y así pasan los días y yo desesperando y tu, tu contestando, quizás, quizás, quizás. Estás perdiendo el tiempo, pensando, pensando. Por lo que más tu quieras, hasta cuando, hasta cuando..."
¿Claude? ¿Claude? Miren nada más a la mujer con barba más bella del circo. Si tan sólo pudiera afilar mis cuchillos en sus cabellos y afeitar su rostro. No sería más la atracción del circo "Q" por supuesto, pero podría tocar su grácil belleza, su barba partida delineada por mis dedos "couteau, couteau, couteau" ¡Ah! tan masculinamente femenina...
¡Vete Grille!
¿Por cuánto tiempo pensaron que salías con Mariana?, a quien si acaso mi buen tino no ha atravesado de par en par, por el contrario ha delineado su silueta para el público. Ahora sabemos que te trae loca ese trapecista de nueva envergadura: Nicolá. No imagino tus fuertes muslos enlazados al frágil torso de ese "contorsionista". Lo harás pedazos, ja. Si no te gustan las chicas, cuando menos tus gustos varoniles son altamente femeninos. Nicolá es "el hombre" más fino que se ha visto por estos rumbos circenses.
Déjame en paz Grille, o hablaré con Tartún.
¿Con el director belleza mía? ¡Ay qué tierna eres! Barbuda pero no puedes protegerte de nadie por ti misma.
¡Tartún,Tartún, Grille me está molestando diciendo que Nicolá es una nena velluda!
¡Eh! ¿a dónde crees que vas? Vuelve al Camerino al instante ¿Claude, Claude?
Y así, la vida de Claude no era precisamente un paraíso. Sólo tenía tres amigos: El mago Avatar, Mariana y Tartún. Y en efecto sentía un cariño muy especial por Nicolá, a pesar de su corta temporada en el circo "Q" ¿El no estaba allí desde siempre? No Lía. Nicolá había llegado del sureste, Tartún había detectado su talento y convidado a ser parte del circo. Era un chico bello, no sé si realmente pudiera decirse guapo. Sus rasgos eran muy finos, su rostro simétrico y afilado mejor que cualquier cuchillo ¿Y qué pasó?
¡Tartún, Grille otra vez! ¡Ah Claude. Te he dicho que no lo cambiarás, es inútil. Es el más niño de todo el circo. No sabe obtener nada por la buena vía y luego sus amistades: Colmillo el domador de leones... No le hagas caso, ignóralo.
Pero es que ni así entiende.
¡Claude, Claude, Claude! No le contestes, no hagas nada. Entenderá y se marchará.
Cada noche Nicolá y Claude platicaban en la carpa del circo. Nunca se supo si en verdad pasó algo entre ellos. El conflicto comenzó cuando dejaron la carpa para ir a conversar al camerino de Nicolá. Los celos de Grille eran tremendos. Aseguraba que hacían el amor día y noche, que se besaban, escuchaba tras de la puerta los sonidos que su imaginación gestaba para encontrar una razón que lo anclara a Claude.
Nicolá era tímido, le gustaba darse su tiempo para conocer a las personas. Se sentía solo en el circo. Su huída no había sido sencilla. Dejarlo todo por el sueño del trapecio. Su única amiga era Claude. A los demás los trataba con diplomacia. A ella la quería, pero temía arriesgar a la única persona en que confiaba. Finalmente pasó. Claude fue al trapecio a ver el ensayo de Nicolá, charlaron un poco, ella lo acompañó al camerino y él distrajo su miedo en el atardecer. Le detuvo la barbilla en sus manos. Acarició los cabellos que bajaban hasta su cuello. La puerta del camerino ambulante se cerró con los últimos rayos del sol. Grille pasadas las nueve se acercó al camerino. Ésta vez no era su imaginación, no lo era. Montó en cólera y se dispuso a orquestar un plan, fue con su amigo el domador de fieras y elucubraron toda la noche. Pasó un mes en el que Grille fue mucho más amable con todos los miembros del circo. Un mes en el que no molestó a Claude y por el contrario la saludaba cordialmente. No buscaba ser adulador ni cambiar demasiado, sólo ser un poco más amable.
Mariana ¿dónde estás Mariana? ¿Pasa algo Grille? Se nos ocurrió un gran espectáculo a Colmillo y a mi. Ven te cuento ¿te ofrezco algo de tomar, un vaso de agua? Ven al camerino. Gracias Grille. Pues mira el plan es el siguiente, ¡ya lo hablé con Tartún está fascinado! sería una combinación del espectáculo de Claude, con el de Colmillo y el nuestro...
Mariana escuchó todo el relato de Grille hasta que el sueño la venció.
¿Claude, Claude? Mariana está privada. No sé que bebió, o qué comió, pero es imposible levantarla, no podrá estar en la función de hoy. ¿Podrías suplirla en el "Lanzamiento de cuchillos"?, mira que últimamente ya no te he molestado. Ya hasta Tartún aprueba mis comentarios y sugerencias al mejor aprovechamiento de la hora de circo.
No te creo Grille. Iré al camerino de Mariana.
Por más que intentó no pudo despertarla.
¿Y luego qué pasó?
La carpa se llenó de gente ese día. Estaba programada la función de los cuchillos justo después de la de Nicolá ¿Ya sabes que pasó, no? ¡Dímelo tú Farfán!
quince cuchillos, cada uno enclavado al rededor la silueta de Claude. El último de ellos marcó la silueta de su corazón... ¿Qué? ¿Pero qué forma más absurda de morir? Pero si ella sabía que Grille..., y Tartún también, seguro Avatar... Lía, Lía, no todas las muertes son "espectaculares" y sin embargo ésta lo fue. A tí te parece absurdo porque igual has visto cada "nueva" modalidad de muerte en tu tiempo, que ya nada te sorprende, que esta historia te aburre. ¿Pero entonces Nicolá? Nicolá sufrió mucho ¿Aquella noche del camerino pasó...? Nunca se supo Lía. Nicolá se fue del circo la mañana siguiente. Nadie supo que pasó realmente entre él y Claude ¿Tú crees que haya pasado Lía? Por los dos espero que sí. Tú bien sabes, porque lo has vivido, que se cierran las puertas por muchas causas ¿Pero tu descripción fue obvia? No necesariamente, él sólo le acarició la barbilla, la condujo dentro ¡Por eso es obvio Farfán! ¿Otra vez altiva jovencita? Ya sabemos que Grille oía y se imaginaba lo que la pasión le mandaba a su mente, ¿entonces? ¡No Farfán, no puedes hacerme esto! ¿Qué tiene de malo que hubiera o no hubiera pasado nada? Pues la infelicidad de ambos. Por favor Lía di algo que no sea trivial. Además su amistad..., que ella fuera la única a la que él hablaba.
En todas partes hay secretos Lía, los que no se develarán ni con ciencia cierta. Al parecer sólo Avatar podría haber desentrañado el entuerto ¿Y por qué? Porqué era el confidente de Claude ¿Y alguien le preguntó algo? Al parecer la relación fue secreta, fue un pacto de ellos Lía. Nosotros sólo sabemos el resultado y tú estás más preocupada por lo que pasó o no pasó antes de preguntarte algo más fundamental... Si Claude murió, entonces Cirro ¿Qué tiene que ver Cirro con todo esto? Al menos que Cirro también… ¡El secreto. No supímos el secreto! ¿Quiéres preguntarle al señor de los pajaros? Entonces lo que le susurraron los pájaros era... Ajá. Pero él no habla nuestra lengua ¿Tú entiendes el lenguaje de silbidos? No Lía no. Pues tendrás que venir nuevamente Lía para que sepas lo poco que pude sacarle al Cirro. Yo sé de tus metas y ocupaciones, pero quizá descubras algo más allá de que "no hay nada oculto bajo el sol." ¿Tú crees Farfán? Anda Lía, la historia parece que te cayó de peso.

jueves, 2 de abril de 2009

Noveno paraje de los días sin nombre

¿Y luego qué pasó?
¡Ah!, creí que la joven Lía ya se había agotado de escucharme y había preferido clavar su mirada al horizonte como suele hacerlo cuando ya la cansó alguien o algo y prefiere hurgar otros panoramas más lejanos, y sacar de quicio al hablante cuando éste le pide el hilo de lo que cuenta y ella le responde "¡Mira esa nube al fondo con forma de señor que estornuda!"
No Farfán, no es así.
Ven, ven.
¿A los parajes?
¡Shhhhhhhh, Silencio! ¡Te van a escuchar! No sé si estás preparada para ver esto.
¡Bufón!
¡Ah!, sí ya sé que me vas a decir. La joven se piensa apta para ver de todo. Bueno pues entonces coloca tus manos sobre tus piernas, respira placidamente y los verás ¡Qué tripleX ni que tripleX, erotismo puro, corporalidad pura! ¡Ah contadorcillo de porquería y su suerte!
¡Tus comentarios, ah! ¡Es que no sabes lo que es la adrenalina del paparazzi asomado en la escena inoportuna de los personajes, la cual desea atrapar con la sutileza tal de no ser adivinado! La diferencia es que no traemos cámara y nuestra única intención es “experiencial”, si se le puede denominar así ¿Ya estás dentro?
Eso creo. Pero ¿no qué eras un ser alejado ya de todo deseo humano?
¡No me molestes! ¿Te imaginas una sílfide en este momento para el bufón? ¡Ah, eso también es espiritualidad señor! ¿Qué ves?
Árboles enormes que tocan el cielo y un rayo de sol que intenta rasgar los besos de las hojas inútilmente.
Bien, entonces ya estás aquí ¿Muy diferente a una cabina de vídeo, no? ¿Me ves? Aquí abajo del Níspero. Tendremos que caminar un poco más.
¡Risas!
Ajá, cállate, cállate, que si Cirro se entera de esto no regresas de los parajes al 2009.
Ahora quédate aquí y observa ¿Los ves?
¡Sí!
¿Distingues quién es quién?
A la distancia no, y en cópula menos.
Es correcto. Ella fue por mucho tiempo la mujer barbada del circo "Q"
¿Los del rito?
Sí, algunos miembros del circo fueron devotos cómo no: los payasos, el mago, la trapecista y el elefante.
¿El elefante? ¿Y cómo sabes?
Porque se hincaba antes las imágenes a las que hacían reverencia y alabanza. Los elefantes son muy inteligentes no los menosprecies.
Si no lo dije por eso.
Bueno, bueno, pero estamos haciendo mucho cuchicheo, de suerte que están lejos que si no... ¡cuello!
Si te digo que no se han dicho una sola palabra ¿me creerías?
¿Pero que no él debía contarle a ella su secreto?
¿Te creías muy perspicaz, no? ¡No todo es predecible en la vida jovencita!
Pues no fue así. Lo que Cirro no se esperaba es que no tuviera que recurrir a ningún intento de artificio para "ligarla", fue instantáneo. Ella, desnuda abajo de un cerezo mirando su imagen en el claro del agua. Es una lástima que en tu 2009 las personas ya no se miren fijamente a los ojos con esa frescura con la que éste par se vio. Los hubieras visto. Te lo perdiste en tu ajetreo cotidiano.
¡¿Viste todo eso chismoso?!
¡Mujer qué tiene de malo! Fui discreto. En sí me preocupé por el camino del Cirro. Además olvidó su libro de contaduría en casa y se lo quería dar, pero llegué tarde pues ya estaba en otra "repartición"
¡Bufón!
¡Ah, barbara!, no me limites ahora que estoy con "el alma" en un hilo. Ese mi amigo sí es hombre, que llegué a dudar de él en algún momento.
Pues yo diría que ahora ya no es siquiera eso, ni ella tampoco es ella.
¿Cómo denominas tú entonces a la unión carnal joven Lía?
¡Esa no es una simple "unión carnal"!
¡Es correcto! ¿Cómo lo supiste?
Por lo que me cuentas surgió naturalmente, y a este instante ninguno de los dos sabe cómo es que están el uno dentro del otro ni lo querrán saber. No hubo plan, no hubo regla, no hubo ley y dicen que eso es pues el amor.
¡Ah, sí tu muy sabia! Pues se equivocan los que dicen que el amor es esto y lo otro y lo de más acá. Sí, hay sentimientos que surgen espontáneos y eso es innegable, y a nuestro contador y la mujer barbada les pasó eso que le vamos a hacer. Es una lástima que hasta ahora...
¿Por qué Farfán?
Me estoy adelantando demasiado.
¿Cirro no ha sido una buena persona?
Niña ¡no quieras saberlo todo! La vida de ella tampoco es fácil y bueno...Vente aléjate un poco...
¡Farfán mira Farfán!
¡Vente, vente, nos van a cachar!, mejor regresemos.
Pero es que Farfán observa...
¡Niña qué...!
¡Un Ave fénix!
¿Pero cómo pasó eso?
Tú y tus ansiedades..., no lo viste, fue impresionante, de pronto cuatro alas se hicieron dos y luego las dos cabezas se hicieron una y pronto el ave se irguió y nació en el cielo.
¡Se convirtieron en una Ave fénix!
Sí Farfán pero cómo...
¡Me veré obligado a contar la historia completa!
Volvamos... Por cierto jovencita ¿Tú no estás enamorada?
No Farfán
Mientes
No Farfán
Sigues mintiendo
No... Bueno es que el enamoramiento es una ilusión, no es el amor...
¿Vas a empezar con tus definiciones? ¡Anda, suelta eso ya! Es absurdo Lía. Tienes miedo a olvidar lo que es estar sola, pero..., ¡te pierdes de algo tan bello por eso! Te pasará lo que le pasó a la nana "Bella Paz" ¿recuerdas ese cuento?
Sí Farfán pero...
Nada de peros, no me respondas si no quieres, respóndete tú ¿A qué le tienes miedo, a más soledad? Es un pacto ¿no?, te lo has dicho tantas veces. Al final del viaje no hay leyes, no hay regla, no hay plan ¡Deja que ocurra Lía! La soledad vuelve finalmente y es mejor haber vivido la compañía que entretenerla para seguir con ella por no desacostumbrarte ya que te has sabido hacer "feliz" con tu solitude. Y...
¿Me contarás la historia de Cirro y la mujer barbada?
¡Ah!, de nuevo te saliste por la tangente. En fin joven Lía, habrás de volver a los parajes entonces en estos días y sí, te contaré la historia de Cirro y la mujer de los cerezos, conocida en el circo como "la mujer barbada" Y tú niña de sombra y soledades, siente esto que te digo. No me eches en saco roto.
Pero sí todo está bien Farfán...
Mmmm, no sé pequeña Lía, no sé. Eres una mentirosa muy audaz pero finalmente mentirosa.

martes, 24 de marzo de 2009

Octavo paraje de los días sin nombre

A Geo y las chicas de Shaktala

Camino. La tierra rojiza extendiéndose abre el paisaje de la montaña... ¿Qué se aprende en el vacío? Viví en la caverna de un bufón loco cuya meditación no sale de su sonrisa. Soy Cirro y vengo del norte. La soñé y quizá el farsante en medio de una fanfarria tenga razón en que he de contarle mi secreto ¿Quién fui? Mentírle al tal Farfán fue tan sencillo. Aquel fraude..., la ruptura con..., mi resistencia a..., mi miedo..., mi fuga hacia..., y finalmente estar aquí. Escucho una tonada oculta entre esos árboles . Me asomo. Un hombre barbudo, enflaquecido, rodeado de pájaros, silba. Su edad semeja la de Matusalén. Me mira profundamente reclamando mi ruido. Disimulo mi presencia. Los pájaros trinan y él silba igual que el trino. Parece llamarme con el ceño. Me acerco. Me siento un intruso en un paraje de silbidos.
Fiu fi fu fiu fi fu fi fi fiu fu fi. No emerge una sola palabra de sus labios. Fiu fi fiu fi fi fu fu fiu fiiiiiii.
Fiu fi fu fuifi fi fi fu fiu fi fi fiu fi fi fiiiii. Me señala haciendo remolinos con los dedos a los pájaros y repite fi fu fiu fi fu fi fi fiu fu fi. Con esto entiendo que los pájaros son sus amigos y entienden su silbido. Intento. Fu fi fi, mueve la cabeza, fiu fi fi, mueve la cabeza, fiu fi fi, mueve la cabeza. Es imposible, no me entiende. Los pájaros empiezan a silbar como yo, pero juntan cada sílaba de mi interpretación. Fu fi fi fu fiu fi fi fiu fi fi. El hombre se acerca consternado y me abraza, me abraza muy fuerte y todos los pájaros me rodean ¿Qué dije?, me pregunto. De pronto el silbido se define fi tei fi tei fiu di ti fi tei tei di ti fi fi fiu fi tei tei di ti ta fi fiu fi ta fiu ta. Aquellas nuevas sílabas parecen provenientes de otros vientos. fiu fiu tei fiu di fu tei. De pronto me imaginé a esas aves como cenzontles. Pero el viento musitó Khyung khyung... No supe si me entendían pero luego de ese abrazo supuse que lo que había dicho había sido muy significativo como para despertar la compasión de las aves. Dejaron de abrazarme y el hombre señaló una brecha que abría luz a otro camino. Me adentré. Ellos siguieron el silbido y el trino. En ese momento sólo hilé que tanto lenguaje aprendido, tantas veces no servía para nada. En ese abrazo obtuve un canto, dedicado al consuelo de mis preguntas. Y no hizo falta más. Sigo el camino y más adentro percibo un claro de agua. Dos amantes juegan desnudos, risa y risa, sin palabras. No les hacen falta. Las olvidaron también. Sólo las miradas y la risa; la risa, el enlace de los cuerpos. Sigo, no deseo interrumpir ni llamar su atención. Tan felices ni me percatan tras la hierba. El camino se hace angosto, muy angosto, cada vez más angosto, hasta que lor árboles vuelven a abrir su tejido de hojas y entonces la veo, sentada en una roca, mirando la lejanía. Es ella.

viernes, 13 de marzo de 2009

Septimo paraje de los días sin nombre

—¡Eh! ¿Estás allí?
—Sí bufón...
Cirro se fue. Dejó una nota.- Querido Bufón (Farfán para los amigos): soñé, soñé que... , bueno, el caso es que en mi sueño se me dijo en donde encontrar lo que quiero ¡Ya sé el camino del que me hablabas! ¡Finalmente lo sé!
— ¿Sabes? Le había empezado a tomar cariño. Recuerdo cuando le pregunté qué demonios hacía un contador publico. Con eso de que los ingenieros dicen que iban a buscar a las contadoras cuando querían algo bueno pero no serio pues, tenía curiosidad. En verdad. A pesar de ser un bufón culto, no sé que hace bien a bien un contador publico. Se río de mi. Al final él me hacía reír más a mi que yo a él ¿Quién lo diría? Él poseía una verdadera sencillez luego de desenmascararlo. Yo no. A mí me cuesta quitarme el disfraz de risa, y por eso mi risa se volvió amarga. Esa vez me respondió de memoria lo siguiente. Me dijo que se lo habían hecho aprender. Tengo fresca su memoria de elefante superior a la de Funes. Ese día citó a toda velocidad como si hubiera estudiado retórica.

Un contador dictamina sobre los estados financieros de una entidad. Maneja el sistema de información financiera y contable como elemento básico para la toma de decisiones. Evalúa la situación financiera de la empresa. Orienta las decisiones administrativas y tributarias de la entidad, con base en la información financiera. Evalúa la actuación de los diferentes departamentos bla, bla, bla, desarrollando programas en los que se pueda fundamentar la planeación positiva. Deberá hacer examen de los registros contables y de los estados financieros para certificar su exactitud. Deberá conocer el marco jurídico legal etc, etc. Deberá conocer, comprender y evaluar las realidades humanas y sociales que influyan en la información financiera.Está obligado a realizar todos los servicios que desarrolla con la más estricta ética profesional... Algo así.


Y luego como si fuera su Padre Nuestro citó algo que denominó decálogo:

Amar la Contaduría Pública sobre todas las otras profesiones
No firmar con su matrícula en vano
Bendecir el 1º de marzo día del contador
Honrar a profesores y compañeros por sus experiencias compartidas
Evolucionar a las empresas
No aceptar contratos impuros
No evadir impuestos pero si eludirlos
No juzgar a los colegas o auxiliares
Utilizar el sentido común
No codiciar los clientes ajenos.

Y le hubiera seguido. Ya había empezado con el juramento JURO POR DIOS Y POR LA PATRIA, cuando no pude evitar salirme por la tangente y decirle: ¡Ea! moralinito y portador de la Fe publica. Entonces ya tengo quien decida por mi de aquí al final de la mi existencia. Así que ustedes liquidan impuestos y todo esos rollos tan "básicos" pero que uno no hace porque ya hay alguien que lo haga por uno. No le causo gracia. Luego lo miré con ojo mordaz y empezó a reírse. Gracias Farfán. Gracias por hacerme ver que no debo tomarme tan en serio.
Parece que fue bueno en eso, según me decía, y yo le dije que como contador de chistes ya soy muy malo. Luego le pregunté de las contadoras y nos reímos aun más.
Me ha dado vueltas la cabeza. Luego de que aprendí a querer al sujeto más enajenado de verse en el vacío, ahora lo extraño a ratos. Aprendió a estar sin leyes ni éticas que seguir. Por lo menos en la cueva aprendió a reírse un poco de esa formalidad, de esa corbata que invisible le colgada del cuello, la que tanto le apretaba.
¿Y por qué ya no abriste ningún libro de filosofía? Le dije. Por que no quería desenfocarme. Por que me agarró la vida y el trabajo y el tiempo y pensé que los otros eran los que me impedían llevar a cabo mi "razón" y mi "lógica". Jamás pensé como ahora me hiciste ver, que realmente no eran los otros los que me impedían hacer las cosas, sino yo el que no quería aceptar que estaba mal, que traía un bloque en mi cabeza. Que quería alcanzar algo a corto plazo. Me volví egoísta, ególatra. Y tienes razón Farfán, la filosofía y la contaduría tienen la ética en común, también la razón y la lógica, y sumadas a lo que estudié harían, además de un compromiso, un humanismo el trabajo en las finanzas ¡Filosofía y matemáticas! Ya sabes luego como se ponía de romántico y tiraba sus discursos parecidos a libro de autoestima personal. Gracias Farfán, gracias... Chistoso el tal Cirro. Pensar que antes odiaba a los sujetos que hablaban así, bajo la nómina de "Y hoy cambié" Igual me estoy dejando llevar por sentimentalismos baratos. Pero ya sabes como soy. Se volvió no tan mala compañía el Cirro ¿O es la costumbre ya la que me hace extrañarlo?
—Yo conozco a un escritor que estudió contaduría. O algo así creí escuchar. Tiene un café, allá donde él vive. Le gusta preparar chocolate Don Gustavo para los amigos. Es un hombre terreo. De pocas palabras en apariencia, pero sincero cuando decide contar una historia de su vida. Lo recuerdo con afecto, a pesar de que por otras causas me alejé de él y de su grupo de amigos. Siempre pensé en él como el más noble del grupo. Los otros hacían bromas de pronto. Lo vi hace poco acompañado por una chica que creo es su novia. Él le prestó un libro a mi madre y yo le presté otro. Alguien con quien salí de ese grupo decía que él era de las pocas personas que lo hacían reír. Reír a carcajadas ¿Te suena Farfán? La única diferencia es que a él no lo vi enojado en momento alguno, y todas las veces que me lo he encontrado es muy jovial. Generoso, buen amigo.
— Sí. Las personas son más sencillas de lo que creemos. Quizá nosotros las hacemos complicadas. Y tú mi niña, has estado triste ¿Di por qué?
— ¡Ay! Bufón, bufón. De pronto siento que los demás piensan que les doy mi tiempo por llenar mi vacío. Porque tengo mucho tiempo libre o realmente no estoy en una dinámica fuerte laboral, ni en la enajenación del mundo que mencionabas y a tantos nos alcanza y nos revuelca si nos dejamos. Y no es así. Pocos tienen la capacidad de ver que es un acto de amor. Que es por compartir, que quizá mi trabajo pudiera ser leer y leer y leer diez libros por semana aunque sólo entienda la mitad. Pero no. De pronto me detengo y digo: existen los otros, los otros a los que amo: mi familia, mis amigos. Si acaso el amor puede concebirse más allá de la carne. Yo por lo menos lo llevo más allá. Pero no. Piensan que realmente tengo tanto tiempo libre y tan pocas "ocupaciones" que por eso tengo para dar y compartir. Yo digo que depende que se considere por ocupación y si sólo ser ejecutivo, trabajar en un despacho, o en cobranza te hace figurar como persona "ocupada". Igual puede decir la señora que contesta el teléfono de su casa "Háblame luego que estoy ocupada", porque su telenovela no ha terminado. O no se quiere perder la escena de como el villano mata al abuelito de la protagonista. Mamá dice que soy muy egoísta, otros que me excedo en generosidad ¿Quiénes están en el extremo, los que me juzgan o yo que no observo el juicio hacia adentro?
— Mi niña ven te abrazo, ven te beso ven te tomo entre mis brazos. Yo soy tu bufón y lo sabes. Yo soy tu bufón que te ama más que ningún otro bufón pues hablo para ti, desde ti. Ven te lleno de besos. Tanto tiempo has negado a tu bufón ¡Quítale la máscara a tu bufón!, ¡ríete con tu bufón! Acepta a tu bufón como él es, para que el mismo suelte la carcajada, como sólo tú lo enseñaste a ser. Cirro se ha ido. Descubrió que quiere algo más que el vuelco de sus recuerdos que no le sirven de nada en este paraje. Ven te abrazo mi niña, ven te beso mi niña. Ven te río entre mis brazos. Yo soy tu bufón amado. Yo soy tu bufón que te ama más que todos los bufones que están por el mundo. Mirame el interior mi niña. Mirame la risa contenida y ríete con ella, o rómpeme si es necesario para que brote toda el agua que guardas por mar. No lo dejes mi niña. No dejes esa parte tuya. Si tu derecha es egoísta y tu izquierda dadivosa o a la inversa, aprende a darte y luego a dar y olvídate de los juicios. Cada quien tiene un juzgado adentro, cuyo juez puede ser tan cruel en la tortura como él desee. Tú no te tortures mi niña, que aquí está el bufón que te ama más que todos los bufones que están en el mundo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Sexto paraje de los días sin nombre

A Norma Salazar
Me lo he dicho muchas veces. A estas personas se les ha olvidado "pensar". "Pensar" como se podría "pensar" en una casa de agua con tuberías de cera, o en el hombre de los pies teñidos de azul por el frío, o en la guerra cuyas cadavéricas fotografías ya no es asombro verlas en primera plana. Así, pensar y pensar. "Pensar" la música a tal punto que el compositor olvide que puede hacerse de una botella un instrumento; o como el año aquél que se celebró el Día de la Música en el IFAL y dieron un concierto con cazuelas. Hemos olvidado que en los rituales antiguos no había guitarras, ni saxofones. Quizá sea un error hablar de impostores o sicofantas, que al final de la compostura del lenguaje son aguja en la misma tela, cuando hay que hablar de aquello que eleva la conciencia humana ¿Qué podría saber de lo que eleva a cada quien y hacia donde? Molière siempre quiso ser trágico y por el contrario se volvió inmortal por la comedia. Al final hasta a él mismo le gustó tal teatro.
Tengo una lista de escritos pendientes: un diálogo poético con mi padre, con el que a caso pueda cubrir el poema que le debí en vida; o mejor, preguntarle en sueños que verso le gusta más, si ese es el recuerdo tal cual lo vivido. También entre los pendientes están: una carta a Dios solicitada por el médico, aunque me pregunto si la necesitará en ese formato, que acaso con tal Esencia es mejor comunicase de otras maneras más sutiles todavía. Algunos escritos sabotaje que me librarán de algunos pendientes internos y otros planes más orgánicos, no por eso menos competentes. Y todo ello debo hacerlo con el mismo instrumento: el lenguaje. El lenguaje generó tanto el pensamiento como el ludibrio, esa capacidad de juego y mofa. Ese homoludens histórico, si así lo quieres. A veces he leído libros con palabras tan "pensantes" como apotegma, gnosos, focus, pathos, hemeóstasis, hierofanía, etc , etc..., muchas de ellas necesitadas del recurso del diccionario. Pero en los parajes, si observas a cada uno de sus habitantes, verás que en ellos la falta de cordura en su genio ¿No los has visto? Mira, acercate. Trata de desconectarte un poco. Mira aquí, aquí, más cerca ¿Ya ves bien...?
—Farfán, Farfán... ¡Farfán, dónde te metiste!—
— ¿Cómo lo supiste. Ella te lo dijo verdad? ¡Me traicionó la desgraciada! Eso me pasa por..., me lleva..., pero cómo..., si tú no sabes de... ¡No! Rompiste mi pacto con el señor de la montaña, con mi secta, con... ¿Cómo lo supiste? ¿Cómo?
—Bufón, despierta bufón. ¡Bufón!—
—Yo Farfán. No soy más Farfán. No lo soy, no.—
—¡Bufón! ¡Despierta bufón!
—¡Eh!, ¡qué! ¡Cirro, qué pasó! Dime ¿Cómo fue que...?
—¡Cómo fue qué! Estabas dormido y de pronto empezaste a delirar no sé que tanta cosa de un Farfán y yo me asusté. Me despertaste ¿Puedo ayudarte? ¿Quieres algo?—
—Entonces no fue ella. No fue ella..., fui..., fui yo...
— ¡Pero qué gritos echabas!—
— Todo fue un sueño entonces ajajá, ¡qué alegría! Entonces no sabes nada ¡Celebremos tal acontecimiento!—
— ¡Ah!, ¿soñabas conmigo?—
—Ahora entiendes porqué mi alharaca ¿verdad? ¡Ni siquiera en mis sueños me dejas tranquilo!
No Cirro, no me mires así, sólo bromeaba contigo—
—¿Pero qué es eso de Farfán que te alteró tanto?—
— Nada, nada. Un mal sueño. No me hagas caso.—
— Farfán suena al nombre de un farsante a mitad de una fanfarria. ¡Ah!, pero mis chistes nunca le causan gracia al Rey del humor.—
— ¡Un farsante a mitad de una fanfarria!, ¡un farsante a mitad de una fanfarria!, jiji, jajaja, jeje... ¡Cirro ven! Baila conmigo un poco ¿No recuerdas a Zorba?—
— ¿Quén es Zorba?—
— Un libro que se hizo película. O una película que nació de un libro. Pero no tiene importancia.—
— ¡Un libro que se hizo película!, ¡pero cómo le hizo!..., jujuja.—
¿Los ves? No paran de reírse ¿Percibes sus palabras ahora? Están bajo el hechizo del balbuceo, de la risa, de... ¡eh! Te están contagiando. Pero por Dios, parece que ya soy la única en otra sintonía ¡Eso me pasa por hacerte caso! ¿Qué se siente no pensar, ah...?