Dedicatoria

Dedico esta serie de poemas a mi mamá, Eloísa Gottdiener,
a mis hermanas Isaura y Alina González (a las tres: en la Unidad);
a Alejandra Vega Hernández (en su duelo),
a José Alberto Conrado Flores (en su complicidad),
a Eduardo Alarcó Azuela (en su silencio);
a Susana Esquinca (en su alegría),
a Raquel Huerta Nava (en su generocidad),
a Luis Eduardo Vargas Osornio (en su franqueza).
Y en sí, a todos los amigos(as) que reconozcan en su interior,
las edades del Sol.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A Jesús

Atisbo de lo posible

Escrito en una banca a orillas del río Oise, al atardecer, con rotulador azul