Estoy sentada en un viejo tronco caído que para algún astuto sirve de banca,
o para leer antiguas historias sobre amores de años de Troya.
Esa realidad me toca y yo la toco, sí, pero ella está segura y yo,
sólo dejo al canto de los pájaros dar claridad a mi presencia.
El sol me dibuja el rostro,
su lápiz de luz
me hace camuflaje del bosque.
Viernes 25 de marzo del 2011. Camino Godot del bosque Domenial de Compiégne.
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